Trans-Sophia

Filosofía espiritual -  Práctica filosófica y más allá

 
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Voces de la Realidad Humana 

Traducido por Carmen Zavala

 

Voces 1: VOCES DEL 'OTRO'

Voces 2: VOCES DE AUTENTICIDAD

 Voces 3: VOCES DE LIBERTAD

Voces 4: VOCES DE EXPERIENCIAS SIGNIFICATIVAS

Voces 5: VOCES DE LO CORRECTO Y LO INCORRECTO

Voces 6: VOCES DEL TRASCENDER

  

 

Voces de la Realidad Humana                                                                             

Voces 1: VOCES DEL 'OTRO'
Traducido por Carmen Zavala

 

Para mí, una de las cosas más importantes en filo-sofía es alcanzar un nivel más alto de comprensión - no ir de una caverna a una caverna mejor, sino ir más allá de los niveles de las cavernas.
       Déjenme darles un ejemplo de lo que quiero decir.
 

 
***

Donna no es una filósofa, sino que tiene su propio modo de entender el mundo. Específicamente tiene su propia manera de entender el sentido del 'Otro'.  Esta visión del mundo perfila su comportamiento, sus expectativas, esperanzas y emociones. En muchos sentidos es la caverna en la que se encuentra encarcelada.

"Sí, estoy sola," dice Donna, "me gusta estar sola conmigo, sino perdería el contacto conmigo misma. Pero también me gustaría tener un buen amigo, alguien en quien pudiera confiar realmente. Ya tengo 35 años y me conozco muy bien: todavía estoy esperando encontrar a alguien con quien pueda compartir mis sentimientos. Pero he tenido demasiadas decepciones."

Donna recuerda su infancia y su abuelo, cuando ella tenía unos cuatro años. Lo recuerda muy claramente: Su abuelo repentinamente se puso a gritarle. ¡Qué raro que Donna se acordara justamente de ese momento en particular. Su abuelo siempre había sido muy dulce con ella y nunca le había levantado la voz. Esa fue la única vez que el abuelo se molestó.

Donna una vez tuvo un enamorado, como hace seis años. Era un hombre muy tímido y tranquilo y se llevaban muy bien. Pero luego murió en un accidente automovilístico. Fue un tiempo muy difícil para ella. Sintió que él la había abandonado. En realidad ella se sentía molesta porque él la abandonó. Desde el punto de vista racional sabía que esa cólera no tenía sentido, pero de todos modos la sentía con bastante intensidad.

Por suerte unas semanas más tarde, se encontró con otra mujer muy solitaria, Peggy, y se hicieron muy amigas. Pero entonces Peggy encontró un enamorado. "A veces desaparecía por cuatro o cinco días," cuenta Donna amargamente, "así que me di cuenta de que en realidad yo no le interesaba. Había estado conmigo solo para utilizarme a mí  y a mis emociones."

Finalmente Donna abrió una escuela de entrenamiento para perros. "Es más fácil tratar a los animales," afirma. "Nunca te toman por sorpresa. Si eres amable con ellos son leales a ti. En cambio la gente es muy complicada."

Es más, cuando ve que alguien maltrata o trata inadecuadamente a un perro, casi no se puede controlar. Hace no mucho vio que una mujer jalaba a un perro detrás suyo como si fuese una maleta. Donna explotó. Por suerte un vecino le impidió que atacara a la mujer.
       "Esa mujer es un monstruo," le dijo al vecino.
       El vecino trató de calmarla. "Simplemente no sabe manejar perros," le sugirió.
       "Si no es un monstruo," le contestó Donna, "entonces tiene problemas mentales."

***

Donna nunca ha puesto por escrito su 'teoría' sobre el sentido del 'otro', a pesar de que su vida expresa su teoría casi todos los días. Uno de los modos de explorar su 'teoría', es dirigir la mirada a filósofos que escribieron sobre su concepción de el 'otro'.


JEAN-PAUL SARTRE - LA MIRADA OBJETIVADORA

Sartre describe la aparición de el Otro en su libro
El Ser y la Nada:

"Estoy en un parque público. No muy lejos de allí hay un pasto, y a lo largo del borde del pasto hay unos bancos." Y de repente aparece un hombre. "Qué quiero decir cuando afirmo que ese objeto es un hombre?" ¿Cuál es la diferencia entre ver un banco y ver a un hombre?

Al diferencia del banco, el hombre que está allá puede ver, escuchar, sentir. Tiene una perspectiva. El mundo es visto desde sus ojos. El mundo está organizado alrededor suyo. En efecto, los mismos objetos que yo veo -el árbol, el banco, el pasto - ya no están organizados solo alrededor mío. Ya no son
mundo. Son también su
mundo.
       Esto quiere decir que una vez que aparece el otro hombre, las coordinadas de mi mundo desaparecen. El otro hombre me roba el mundo, por decirlo de alguna manera. Mi mundo se escapa hacia él.

Es más: imagínense que el hombre ahora me mira. Soy visto por él. Soy el objeto de su mirada. Si hubiera estado haciendo un gesto vulgar, ahora lo trataría de ocultar. Si estaba hablando conmigo mismo, voy a cerrar la boca inmediatamente para que no me descubra infraganti. Porque ahora, soy el objeto de su mirada.
       El otro plantea una nueva amenaza: que yo me convierta en un objeto en su mundo; que yo ya no sea un sujeto libre que constituye un mundo, sino un objeto en el mundo de otra persona. Y por supuesto que el también se encuentra amenazado por mi mirada.

Donna puede prestarse una idea interesante de Sartre: que la aparición del otro significa la aparición de una perspectiva diferente, y que por eso, ello representa un conflicto.
       Pero no tiene por qué aceptar el resto de la teoría de Sartre. Para empezar, muchos aspectos de su teoría son diferentes de las suyas. A diferencia de él, a ella no le interesa que la objetivicen, o que le roben su mundo. La idea de la mirada objetivadora no es parte del ?mapa? de su mundo. Y a diferencia de él, ella parece creer que es posible estar juntos y compartir realmente.

Además, adoptar la teoría de Sartre significaría someterse a otra perspectiva limitada. Significaría cambiar su caverna por otra caverna, por otra teoría, por otra prisión. Pero ella no tiene ninguna necesidad de estar en otra caverna. Lo que quiere, es usar la comprensión filosófica para liberarse, no para limitarse.


JOSE ORTEGA Y GASSETT - LA INTERIORIDAD  ESCONDIDA

En su
El Hombre y la Gente, Ortega describe a la otra persona como una sorpresa. De pronto descubro que no soy el único habitante del mundo. Otra persona co-existe conmigo en 'mi' mundo y ahora ya no puedo permanecer relajado como hacía antes. Mi reacción hacia el otro es: "¿Quién anda allí?"

Antes de eso mi vida me era familiar y acogedora. Era mía. Pero ahora el Otro ha entrado en mi mundo y su aparición significa algo molestoso: Detrás de sus ojos se esconde un mundo interior. Su interioridad permanece escondida de mi vista.

No puedo ver su interioridad - sus sentimientos y pensamientos e intenciones. Pero a través de su cuerpo puedo ver que su interioridad se relaciona conmigo, que responde a mi presencia, así como yo puedo responder a la suya. En ese sentido el otro es peligroso, porque nunca puedo predecir y controlar plenamente sus reacciones.

Pero el otro no es solo un problema para mí. Porque a través de su aparición descubro mis límites, mis limitaciones, y por lo tanto mis capacidades e incapacidades, mis gustos y opiniones. A través del otro me descubro a mí mismo.
      
Donna puede usar la noción de Ortega del Otro como una sorpresa peligrosa para poder entender su propia visión del mundo. En su visión del mundo también el otro es un peligro potencial.
       El resto de la concepción de Ortega es diferente al de ella, sin embargo el contraste le puede echar luces a su concepción. Para ella el Otro es peligroso porque es una fuerza oscura e irracional, no porque sea una interioridad escondida. Es más, el sitio en el que ella se encuentra a sí misma es la soledad solitaria, mientras que para Ortega yo me descubro a mi mismo en mi encuentro con otros.


EMANUEL LEVINAS - LA CARA DEL OTRO


Para Levinas, la filosofía occidental ha fracasado en respetar a la otra persona como un Otro, como fundamentalmente diferente a mí, como una realidad más allá de mi conocimiento. Los filósofos siempre han tratado de traducir al otro en lo que Levinas llama 'lo mismo': en mis propios conceptos. Siempre han entendido al Otro como simplemente un otro 'yo'. Esta es una actitud imperialista, que trata de invadir lo diferente y hacerlo comprensible.
       Encontrar verdaderamente al otro es encontrarlo como radicalmente diferente. El otro siempre está más allá de mis horizontes. Esto quiere decir que su aparición echa sombras sobre mi mundo egocéntrico. Cuando el otro entra a mi mundo, yo ya no soy libre de hacer lo que me da la gana. Ahora tengo nuevas responsabilidades: Tengo que reconocer a otra gente. La cara del otro expresa el mandamiento ético: "¡No me mates!", no me anules.

Donna podría prestarse de Levinas el concepto del Otro como un Otro total. Pero el resto de su mundo no es el mundo de ella. El Otro para ella no es mandamiento ético, al contrario es una fuerza amenazante. Por lo tanto, a través de Levinas ella tal vez descubra una interesante asimetría en su visión del mundo: Para ella, el Otro significa obligaciones hacia mí, pero yo no siempre tengo obligaciones con respecto al otro. La razón para ello es clara: Porque el 'yo' es la ubicación del conocimiento de sí mismo, de la racionalidad, de la cordura. Por el contrario, la otra persona, en tanto otro, siempre contiene un potencial de irracionalidad y de mal.


MARTIN BUBER - YO Y TU

Para Buber me defino en términos de mis relaciones. No soy una entidad auto-suficiente que es independiente de los demás. Mis relaciones son parte de lo que soy yo.

Buber distingue dos tipos de relaciones entre las personas (o más generalmente, con todas las personas y las cosas en nuestro mundo): Yo-eso y Yo-Tú. El primer tipo de relaciones se da cuando me relaciono con una persona como con un objeto- un objeto de percepción, un objeto de conocimiento, un objeto de manipulación, etc. Yo lo miro, lo examino, trato de entenderlo, lo uso. Puede ser que lo haga con buenas intenciones, por ejemplo cuando trato de entender como ayudarlo. Pero de todas maneras hay una distancia entre nosotros: Yo estoy acá, él está allá. Nuestros mundos están separados, y yo los examino a cierta distancia.

Pero hay otra manera de relacionarse persona a persona: Yo-Tu . En este tipo de relaciones, estoy con la otra persona. No te veo desde una distancia que nos separa. No trato de conocerte, de utilizarte, de ayudarte. Simplemente estoy presente contigo.
       En este tipo de relaciones estoy totalmente presente. A diferencia de la relación Yo-eso, en la que solo involucro una parte mía (por ejemplo, mis pensamientos), la relación Yo-Tú involucra a todo el ser.

Como las relaciones definen quién soy yo, soy diferente cuando soy un Yo-Tu que cuando soy un Yo-eso. Las relaciones Yo-eso muchas veces son útiles para propósitos prácticos. Pero Yo-Tú es mi verdadero modo de ser. Expresa todo mi yo. Y a pesar de que puede durar sólo unos pocos minutos, me da vida a mí y a mis relaciones.

Como un ejemplo podemos pensar en un esposo y una esposa que siempre se comportan entre ellos de una manera 'apropiada', de acuerdo a las 'reglas'. Si la pareja no experimenta Yo-Tu de cuando en cuando, entonces la relación está muerta.

La relación Yo-Tú tal vez sea lo que Donna desee. Por otra parte, a diferencia de Buber ella no se define a sí misma en términos de sus relaciones. Tampoco se molesta por la distancia- es más, ella necesita un poco de distancia para poder 'estar en contacto consigo misma'. Los conceptos y distinciones de Buber no son el 'lenguaje' del mundo de ella.

Sin embargo, a través de sus ideas puede ser que descubra que hay una contradicción en su vida: Por un aparte sueña con una relación Yo-Tu, por otra parte el Otro en su mundo es esencialmente distante, está escondido, es peligroso. La relaciones Yo-Tú, son muy valoradas, pero no pueden existir en este mundo.

***

Ninguna de estas teorías capta la concepción del Otro de Donna. Esto no llama la atención. Toda teoría expresa una comprensión particular de un pensador particular. Una teoría es una sola 'voz' en el coro polifónico de la realidad humana. No podemos esperar que un ser humano encaje en algún esquema universal.

En efecto, lo que es especial en los buenos filósofos, no es que su comprensión particular es más verdadera o más universal, sino que son capaces de poner sus comprensiones en palabras. Pueden decir su 'voz' ( o comprensión) con gran sensibilidad con observaciones y distinciones iluminadoras, con un profundo análisis. Y sin embargo, su filosofía no expresa más que una comprensión: su propia comprensión, no la de Donna.

Sin embargo, estas teorías no carecen de valor para ella. Pueden ayudarle a darse cuenta de la rica red de comprensiones en la que se enmarca su vida. Después de todo, sus experiencias particulares no están aisladas de la compleja red de la experiencia humana. Su 'voz' personal no es independiente del resto del coro. Al explorar la variedad de las comprensiones humanas, puede entender de manera más profunda el significado de su comprensión particular de la vida.

Si explora su mundo de esta manera, probablemente descubriría que el otro es impredecible, inesperado y traicionero. Los dueños de perros están locos, son monstruos, irracionales, incomprensibles. Su enamorado no sólo se murió - la 'abandonó'. Su buena amiga Peggy la decepcionó. No recuerda de su abuelo todos lo momentos tiernos que pasaron juntos, sino su repentina cólera. Añora estar junto a otra persona, pero el otro siempre significa la posibilidad de traición.

Los detalles de su concepción es algo que Donna tendrá que investigar por sí misma. Entonces se dará cuenta que hay otras maneras de entender al Otro. Su comprensión es sólo una voz de la vida en una sinfonía mucho más rica. Lo más probable es que se sorprenderá de descubrir que lo que ella asume como evidente, no es para nada obvio.
       Eventualmente será capaz de ver al otro, y su vida en general, desde una perspectiva mucho más amplia.


- ¿Y entonces? ¿Cuál es exactamente el objetivo de esta investigación? ¿Estás diciendo que Donna debería buscar la mejor teoría sobre el otro?

-  La cuestión de cuál sea la 'mejor teoría' no es importante acá.

- ¿Qué quieres decir? ¿No te importa si las ideas de Sartre son coherentes, o si los presupuestos de Ortega son contradictorios?

- Claro que me importa. Trato de entender la lógica interna de las diferentes teorías, para exponer sus presupuestos escondidos y deficiencias, para examinar sus implicancias.

Pero no necesito decidir cual teoría es mejor. No quiero elegir entre Sartre y Ortega y Buber y Levinas y declarar que alguno de ellos representa 'mi opinión'. Prefiero escuchar a todos estos pensadores. Para mí son voces de la realidad humana, todos expresan enfoques importantes.

- ¡Entonces eres un relativista!

-  El relativismo no me interesa. El relativismo así como su opuesto, el absolutismo, se preocupa de la cuestión:¿Cuál teoría es una descripción correcta de la realidad? ¿Cuál de las opiniones 'capta' la esencia del Otro? La única diferencia entre los dos  es que dan diferentes respuestas a la misma pregunta.
       No tengo ningún interés en captar la realidad con descripciones teóricas. Este no es mi modo de tratar de tocar la realidad. Yo 'escucho' las diferentes ideas y las comprensiones que expresan. Les doy espacio a todas ellas. Las dejo hablar dentro de mí como una polifonía de voces.
       Cuando hago esto, puedo elevarme a otro nivel de comprensión, a una comprensión polifónica. Ya no sigo en tal o cual teoría particular. Ya no me identifico con una opinión específica. Ahora estoy en un punto que visibiliza todas las teorías, que aprecia todas las voces de la realidad sin juzgarlas como 'correctas' o 'incorrectas'.

- ¿Estás hablando de meditación?

- Estoy hablando de un cambio interno, de una nueva concepción filosófica, una actitud contemplativa.
       La actitud contemplativa requiere que yo 'escuche' más allá  de mí mismo. Abro dentro de mí un espacio interior para todas las voces. De esta manera salgo de mi pequeña cueva al lugar que está más allá de las cavernas, a un estado de conciencia superior a las opiniones, a una comprensión que no es solo la suma de muchas teorías, sino que es sabiduría. Este es un lugar que es muchos y es uno, o para prestar las palabras de Plotino: "una presencia superior al conocimiento."

- Y esto es lo que le sugeriría a Donna: Primero que tome conciencia de su 'teoría' sobre el Otro, y que se de cuenta de que es una caverna entre otras, una voz de la realidad humana entre otras. Entonces ella podría ir más allá de su teoría particular, y más allá de todas las teorías.

 

 

 

Voces de la Realidad Humana                                                              

Voces 2: VOCES DE AUTENTICIDAD
Traducido por Carmen Zavala
 

 
Mateo se siente confundido. Tiene un buen trabajo y además bien pagado como escritor técnico en una empresa de alta tecnología, pero no está seguro de que eso sea lo que realmente quiere hacer.
       Es bastante bueno escribiendo los textos para su empresa acerca de instrumentos electrónicos, folletos, manuales, instrucciones de mantenimiento, material de referencia. Pero después del trabajo muchas veces se pregunta si no será que está perdiendo su tiempo.

Mateo decide consultarle a una conocida, Linda. Linda es una filósofa. No es precisamente una amiga pero él sabe que con ella es bienvenido a hablar sobre sus preocupaciones. De alguna manera, ella es su mentor filosófico.

"Algunas veces", le dice a ella, "siento que estoy tratando de vivir una vida que no es la mía. En el trabajo hablo con los ingenieros, aprendo sobre cómo funciona el sistema, redacto el texto y se lo reenvío para comentarios. Todos dicen que hago un trabajo excelente. Pero.... no sé.... En el fondo de mi mente siento que todo ese asunto de la alta tecnología no soy yo."

"Entonces, Mateo, ¿por qué no renuncias y haces algo que realmente quieres hacer?"

"De hecho, algunas veces pienso en renunciar. Siento que quiero cambiar mi vida, vivir de manera distinta. Fantaseo con llegar a ser un periodista, un jardinero o.... ¿quién sabe?  Pero son sólo fantasías. En realidad no sé lo que quiero hacer."

"¿Ningún indicio?"

"No," responde Mateo, "solo quiero ser fiel a mí mismo. En el trabajo pretendo estar entusiasta, aparentar que disfruto de los retos del trabajo. Pero solo finjo. En el fondo no me importa realmente. No sale de mi corazón. ¿Piensas que me estoy engañando a mí mismo?"

"Engañándote a ti mismo.... Una expresión interesante.  ¿Quién es ese 'yo mismo' al que estás engañando?"

Mateo reflexiona. "No sé. Pero siento que no soy yo mismo. Soy un farsante."

"Muy interesante. Me estás diciendo que hay dos Mateos dentro de ti: un verdadero Mateo y un falso Mateo." Linda espera hasta que Mateo asiente mostrando estar de acuerdo, y entonces continúa. "Si es así, entonces la pregunta es: ¿Quién es el 'verdadero' Mateo?"

Mateo se queda en silencio por un rato. "Sí," dice finalmente. "Tienes razón. Esa es justamente la cuestión: ¿Qué parte  de mí es el verdadero 'yo'? ¿Y qué es lo que ese 'verdadero yo' quiere?"

Como filósofa, Linda sabe que Mateo está preguntando una pregunta filosófica familiar: ¿Qué significa ser fiel a mí mismo, o auténtico? Rousseau, el filósofo del siglo XVIII, fue uno de los primeros en discutir esta cuestión.
       Le da a Mateo unas cuantas páginas del libro 'El Emilio' de Jean-Jacques Rousseau. "Acá, llévate esto a casa y léelo. Contémplalo, escucha lo que te dice, y escucha como respondes a ello."

"¿Cómo escucho? ¿Cómo contemplo?"

"Simplemente relájate y léelo lentamente, en silencio. Lee uno o dos párrafos por día. Mantenlos en tu mente a lo largo del día, y deja que trabajen dentro de ti." Después agrega: "Pero déjame que te cuente primero un poco sobre Rousseau. Es mejor contemplar un texto que ya comprendes."


JEAN-JACQUES ROUSSEAU - EL YO NATURAL


Siendo un hombre joven Rousseau vino de Suiza a Paris. Al principio quedó encantado de la alta sociedad parisina, pero rápidamente llegó a verla como un falso juego de sociedad, una máscara eterna. Observó que la sociedad aliena al individuo de su verdadero yo natural.

Así como la semilla de un árbol contiene tendencias originarias para crecer y realizar sus potencialidades, cada persona lleva dentro de sí el potencial de crecer, disfrutar de la vida, y realizarse. Estas energías originarias interiores son lo que Rousseau llama el yo natural, o lo que puede llamarse el verdadero yo, o el yo auténtico. Este es básicamente bueno. Le gusta la simplicidad y la independencia, es autosuficiente, automotivado, espontáneo, creativo y productivo.

Pero la sociedad muchas veces distorsiona estas energías interiores, especialmente cuando el joven 'árbol' aún está joven y tierno. La sociedad suele ser una influencia externa negativa: presiones sociales, luchas por el poder y manipulación, comparación con otros ("¡Mi ropa está mejor que la tuya!"). Consecuentemente, el individuo puede terminar por perder el contacto con su yo natural (verdadero). Entonces empieza a jugar juegos, fingiendo, manipulando, actuando de acuerdo a expectativas. Rápidamente empieza a identificarse con la 'máscara'. Ha dejado de estar en contacto con su verdadero yo.

La imagen de Rousseau por lo tanto es dualista: mi naturaleza interna versus las influencias externas. Ser auténtico significa comportarse y pensar y sentir a partir de mi yo natural. Ser inauténtico significa vivir de acuerdo a las influencias externas.

***

Todas las mañanas Mateo se pasa unos 20 minutos contemplando un párrafo que ha elegido de Rousseau. Primero se sienta en una esquina tranquila, pone en calma su mente, a veces con la ayuda de una breve meditación. Luego, cuando ya se siente más tranquilo, contempla el párrafo. No trata de analizarlo, solo trata de 'escuchar' dentro de sí, qué es lo que el texto le dice. Más tarde, durante el día, recuerda el texto cada tanto y piensa en él.

A veces surge un nuevo pensamiento o comprensión en la mente de Mateo, como una burbuja que sube desde la profundidad de un lago. De pronto palabras nuevas, que no siempre están en el texto de Rousseau, se introducen en la mente de Mateo. Por ejemplo, las palabras 'fuente de vida' aparecen dentro de él, y Mateo empieza a pensar en ellas. Se dice a sí mismo que el 'yo natural' y el 'yo social' de Rousseau son dos diferentes fuentes de vida. Son dos fuentes de sentimientos, pensamientos y comportamiento. Y a lo mejor haya muchas más fuentes como estas en nosotros.

Mateo siente que su nueva idea es significativa. "Ahora entiendo," se dice a sí mismo, "la pregunta crucial es ésta: ¿De dónde vengo? ¿Cuál es mi raíz, mi fuente?"

Cuando Mateo se vuelve a encontrar con Linda, ella escucha estas ideas con interés. Después de una breve conversación, ella le da un nuevo texto.


JEAN-PAUL SARTRE - NO SOY LO QUE SOY


La aproximación de Rousseau asume que hay algo así como un yo natural. Sartre está en desacuerdo. Tratar de conectarme con mi 'yo' interior es una fantasía, o un autoengaño.

Según Sartre, en tanto ser humano, mi esencia es que no tengo ninguna esencia. En otras palabras, no hay nada dentro de mí que determine mi personalidad, mis valores, mis elecciones, mis creencias - excepto mi propia libre voluntad. Soy completamente libre de elegir quién soy. Incluso mi pasado no coacta de mi libertad: Si tomé una decisión hace 10 minutos, sigo siendo libre de cambiarla ahora. Incluso en prisión puedo decidir qué clase de persona soy. En palabras de Sartre, estoy condenado a ser libre.

Efectivamente, no es exacto decir, que soy libre. Más bien, yo soy la libertad;  yo soy apertura. Citando a Sartre: "No soy lo que soy, y soy lo que no soy." O: "La existencia precede a la esencia" (es decir, en todo momento yo determino mi esencia, o quién soy)
       Todo esto sugiere que autenticidad no puede significar serle fiel a mi naturaleza interna. Más bien soy auténtico si le soy fiel al hecho de que
no tengo ninguna naturaleza interna; si le soy fiel a mi apertura, a mi libertad.

Por lo tanto, ser auténtico para Sartre significa que soy consciente de mi libertad, que asumo plena responsabilidad sobre mi vida, y no pretendo que algún hecho me ha convertido en la persona que soy. Significa que no necesito considerarme una víctima de mi psicología, de mi educación, de mis circunstancias, de consideraciones lógicas o morales, de Dios, etc. No hay excusas para ser la persona que soy.

***


Mateo le dice a Linda que la idea de libertad extrema de Sartre es demasiado extrema.
       "Obviamente estoy condicionado por mis experiencias pasadas, por mis temores, por mis tendencias. Mi psicología determina muchas cosas sobre mí."
       Linda sugiere que lo más importante no es si la teoría de Sartre es verdadera, sino más bien qué es lo que tiene que decirle a Mateo. Además, incluso si mi psicología limitase mi libertad, e incluso si mi libertad fuese mucho más limitada de lo que Sartre piensa, su punto principal sigue quedando en pie: que mi 'verdadero yo' es mi libertad, no mis mecanismos psicológicos. Ser auténtico no significa serle fiel a algo que preexiste en mí, sino más bien a mi apertura.

Se la pasan discutiendo esto un rato. Luego Linda sugiere que estas preguntas queden abiertas.
       "La contemplación no es un asunto de encontrar soluciones u opiniones," le dice. "Se trata de escuchar al diálogo entre tú y el texto. ¿Por qué no dejas de lado tus opiniones y contemplas el texto?"

Cuando Mateo contempla la noción de Sartre de la "existencia precede la esencia," se queda asombrado. Un pensamiento se formula en su mente: "Soy una pregunta, no una respuesta."
       Más tarde trata de asimilar lo que ha realizado y de ponerlo en palabras. "¿Será posible," piensa angustiado, "que no hay respuestas, ni significados, ni valores, solo una pregunta de nunca acabar, un vacío sin sentido?, ¿Será posible que no haya acierto o error en mi decisión de dejar mi trabajo o de mantenerlo?"

Históricamente hablando, no hay nada de original en la nueva comprensión de Mateo. Pero la originalidad no es el punto acá. El punto es que esta comprensión le dice algo. Tiene sentido en una forma muy personal.


GABRIEL MARCEL -  EL TESTIGO EN MÍ

Cuando Linda se entera de la angustia de Mateo, le dice que apertura no necesariamente significa vacío. En realidad los filósofos existencialistas generalmente están de acuerdo en que la existencia humana es apertura, pero no todos ellos asumen que eso significa que el mundo no tiene sentido.

Un ejemplo es el existencialista y dramaturgo francés Gabriel Marcel. Marcel distingue entre dos actitudes frente a la vida: observar y atestiguar. Un observador es alguien que observa la vida sin comprometerse personalmente, sin entregarse a nada. Para una persona así, la vida es una secuencia de hechos objetivos e impersonales. Puede ser que esté activo y que trabaje esforzadamente, pero no le es fiel a nada realmente. En un mundo constituido solo por hechos objetivos, no hay nada a qué serle fiel.

Como opuesto a un observador, un testigo es alguien que acepta recibir la vida. Pero recibir no es una actitud pasiva. Por ejemplo, cuando recibo invitados en mi casa, soy un receptor activo, comprometido y creativo. Soy creativo, porque no hay fórmulas que me digan cómo debo recibirlos.

De  manera parecida, ser un testigo significa aceptar la vida como si fuese un regalo, y responder a ese regalo de una manera activa y personal. Significa serle fiel a una luz, a una visión, a una misión personal. Significa que asumo el compromiso de ser un testigo de esa luz, a través de mi manera particular de responder a ella.

La realidad humana está abierta, pero no está abierta a un mundo vacío y sin sentido. La vida me da luz y ser fiel a mí mismo significa responderle fielmente a la vida.

***

Cuando Mateo contempla el texto de Marcel, su ansiedad no se alivia. Se da cuenta de que siempre ha sido, en términos de Marcel, un observador. Quisiera ser un testigo, pero un testigo de qué?
       Mateo no puede pensar en ninguna misión a la que pueda entregarse, ninguna luz a la que pudiera serle fiel. La distinción observador-testigo ha enriquecido su comprensión de su actitud a la vida, pero no le ha mostrado ninguna salida.

En su pensamiento empieza a comparar a Marcel y a Sartre, y después de un rato se da cuenta de que debe haber muchas otras maneras de responder a la apertura de la vida. Estos dos filósofos solo expresan dos de las muchas respuestas posibles. Ahora tiene una nueva comprensión de las cosas: "Hasta ahora," se dice a sí mismo, "he estado encerrado dentro de una actitud muy estrecha frente a la vida, sin darme cuenta. Lo que estos textos me enseñan, es que no debería tomar por sentada mi actitud. Lo que estoy buscando no es una carrera nueva, sino una nueva actitud hacia mí mismo, un nuevo modo de relacionarse con la vida."

Entusiasmado, Mateo le cuenta a Linda sobre su descubrimiento. "Las lecturas que me diste se han tirado abajo mi confianza en mi modo de vida. Se tiraron abajo los viejos muros de mi antiguo yo y me han abierto a nuevos caminos. Ahora quiero explorar esos nuevos caminos. Quiero experimentar conmigo mismo, investigar otras partes en mí que me son menos familiares."

"¿Cómo vas a hacer eso, Mateo?"

"No sé, Linda. No tengo idea. Sólo sé que será algo solitario. Ya sea que vaya con Rousseau, con Sartre o con Marcel o con alguna otra aproximación, mi reto es conectarme conmigo mismo. Eso es algo que tengo que hacer por mi cuenta, yo solo."

"Es una observación interesante," dice Linda, "pero no todo el mundo estaría de acuerdo contigo, Mateo. Me gustaría darte un texto más sobre autenticidad, de acuerdo?"


LA APROXIMACIÓN DEL 'CUIDADO' - ESTAR CONECTADO


Muchos pensadores feministas, tales como la filósofa de la educación, la norteamericana Nel Noddings, sostienen que las concepciones tradicionales de autenticidad están distorsionadas:
       Son demasiado individualistas, demasiado centradas en el individuo (y demasiado 'masculinas', según ellos). Están distorsionadas, porque yo no puedo ser una persona plena, a menos de que me relacione con los demás. Mis relaciones con los demás no son un agregado secundario a quién yo soy. Mis relaciones con mi familia, amigos, o los demás seres humanos cercanos, son una parte esencial de lo que me define. Mi verdadero yo, es mi yo-en-mis-relaciones con otros.

Es más, lo que me hace una persona plena (y se podría decir que esto significa un yo auténtico) son mis relaciones
cuidadosos. En las relaciones cuidadosas yo doy y recibo, estoy abierto a otros, comparto experiencias con ellos, y puedo participar en sus alegrías y preocupaciones.

Es interesante, que en este punto estas feministas de la 'Ética del cuidado', se parecen al filósofo anterior Martin Buber (ver mis 'Voces 1')
. Para él también, yo solo puedo ser auténticamente yo mismo en relaciones tu-yo con otros y con el mundo que me rodea.

***


Algo le sucede a Mateo. Se siente desorientado por la multiplicidad de aproximaciones. Cada una de las cuatro es elocuente, iluminadora y cada una tiene sentido a su manera. Pero parece que se contradijeran las unas a las otras.

"Tu desorientación es muy valiosa," le dice Linda. "Quédate con ella, escucha lo que te dice. No la sofoques con respuestas y soluciones."

"Pero como me va a ayudar esto a tomar una decisión?" le pregunta Linda. "Yo te vine a buscar, porque quería descubrir lo que realmente quiero hacer, cómo ser verdadero conmigo mismo. ¿No esperas que elija una de estas cuatro teorías? ¿No quieres que decida si mi verdadero yo es mi yo natural, o  si es mi vacío, o sí es mi respuesta a una luz, o si es mi relación con los demás, o si tal vez sea otra cosa?"

Linda sonríe. "Así que ahora me estás diciendo que quieres elegir una pequeña y acogedora caverna para encerrarte en ella."

"Pero tengo que elegir algo, no?"

"Bueno, entonces ¡Adelante! ¡Elige algo!"

"Ojalá pudiera," responde Mateo triste. ?Cuando empezamos a trabajar en estos textos, pensé que sería fácil. Esperaba que encontraría la mejor teoría sobre autenticidad; o por lo menos la mejor teoría para mí. Pero ahora estoy más confundido todavía."

"No te desanimes. Lo que parece como un obstáculo, a veces es una puerta abierta. Después de todo, ¿estás seguro de que necesitas escoger?"

La pregunta de Linda toma a Mateo por sorpresa. Se queda pensando en esto por un largo tiempo. "La verdad es," admite finalmente, "que en mi última lectura tuve un pensamiento, una suerte de chispazo en mi mente: que no es necesario elegir. Que no necesito tomar ninguna decisión. Que simplemente puedo mirar todas estas aproximaciones y dejarlas ser. Es muy extraño, no lo entiendo cabalmente."

"¿Por que no acompañas a esta comprensión? Deja que te guíe."

"Pero tengo que tomar una decisión ¿no? Si no decido lo que es verdadero para mí, ¿cómo podría decidir si quedarme en mi empleo o si renunciar y convertirme en un periodista o un jardinero?"

"Sí, en un nivel práctico. En un nivel práctico tienes que tomar una decisión sobre qué es lo que es verdad para ti, porque tienes que trabajar en algún sitio y hacer dinero de alguna manera. Pero tu desorientación y el chispazo que tuviste en tu mente, te sugieren que en otro nivel no necesitas elegir. En otro nivel, ni siquiera tiene sentido elegir."

Mateo mira a Linda. Sus palabras son extrañas y seductoras a la vez. "De qué otro nivel estás hablando, Linda?"

"Llámalo el nivel de la desorientación. O el nivel de la conciencia plena. No importa el nombre. Desde esta perspectiva, estas teorías no son en realidad teorías. Lo que importa de ellas, no es lo que describen, sino de donde provienen. Son como las huellas de las pisadas de algo, como voces que vienen de algún lado."

Mateo sacude la cabeza. "Cuando tuve este chispazo, me sentía como colgando en el aire. Fue un momento de  la nada."

"Bueno Mateo, llama a este otro nivel  el 'nivel de la nada'. Es el punto en el que no tienes ninguna opinión, te falta piso para pararte, ninguna caverna en la cual vivir. Sólo estás allí, siendo conciente, un testimonio."

"¿Pero un testimonio de qué, Linda?"

"Un testimonio de la vida que le dio voz a estas teorías, un testimonio de la realidad que es la fuente de estas voces, un testimonio de tu confusión, y de todo."

 

 

 

Voces de la Realidad Humana                                                                 

Voces 3: VOCES DE LIBERTAD

Traducido por Carmen Zavala

 

 
Linda está empezando una serie de talleres semanales de Práctica Filosófica o Filo-sofía.

"Buenos días", dice, saludando a un pequeño grupo. "El tema que escojo para nuestra primera reunión de hoy día es la libertad. Ahora, ¿cómo empezamos? Una posibilidad, es iniciar una discusión. Pero, yo no confío en pensamientos abstractos que están desconectados de la experiencia concreta. En vez de eso, echemos una mirada a los hechos concretos que nos han ocurrido. Por favor, tómense un momento y, piensen en una situación que hayan experimentado recientemente, en la que hayan sentido la sensación de libertad o la sensación de falta de libertad."

Juan levanta la mano inmediatamente. "Yo tengo algo. A veces me parece difícil controlar mis sentimientos y mis estados de ánimo, especialmente mi ansiedad y mi cólera. Quisiera ser más libre en relación a esas emociones."

"La gente en mucho menos libre de lo que cree," dice Ana. "Nuestras emociones nos controlan."

"Estoy en desacuerdo," objeta Felipe." ¡SOMOS nuestras emociones!"

"Un minuto, por favor," dice Linda. "Ahora están hablando en un nivel muy abstracto. Les pedí que eligieran un evento concreto específico, que hayan experimentado."

"Pensé que estábamos tratando de hacer filosofía," dice Angela.

"Filo-sofía, no filosofía académica. En Filo-Sofía, lo que queremos es escuchar la vida, no teorías abstractas. Escuchamos el momento vivido, las experiencias particulares, eventos específicos."

"Pero, ¿la filosofía no trata acaso sobre ideas?"

"Les sorprendería la cantidad de ideas filosóficas que se pueden encontrar en un simple momento cotidiano."

Ana lo mira con ojos interrogantes. Y Linda explica: "En la vida cotidiana, constantemente interpretamos nuestro mundo. Le damos sentido a las cosas que nos ocurren. Hacemos esto, no sólo a través de nuestro pensar consciente, sino, principalmente, a través de nuestros sentimientos, a través de nuestras elecciones y nuestro comportamiento, a través de nuestras esperanzas y miedos, en resumen: a través de nuestras actitudes cotidianas. Por ejemplo, cuando te sientes culpable porque rompiste una promesa, la mala sensación que tienes, la expresas cuando dices: 'romper una promesa es moralmente malo'; y cuando, obsesivamente, quieres saber todo lo que tu esposo está sintiendo o pensando, tu obsesión puede ser una afirmación: 'Amor, significa ser transparente el uno con el otro'. Como ven, cada uno de nosotros tiene 'teorías' sobre la vida, a pesar de que, normalmente, no somos conscientes de ellas. VIVIMOS esas 'teorías', no PENSAMOS SOBRE ellas."

"Nos estás diciendo," comenta Miguel, "que todos somos filósofos."

"Exactamente. Todos tenemos 'teorías' sobre las cuestiones básicas de la vida. El problema es que estas 'teorías' normalmente son rígidas, autómatas y estrechas. Funcionan como patrones de comportamiento, patrones de emociones, patrones de pensamiento."

"Está bien," dice Ruth, "creo que entiendo lo que quieres que hagamos. Tengo una experiencia que quisiera compartir con ustedes."

Ella le cuenta al grupo cómo el mes pasado hizo de voluntaria para jugar con niños enfermos en un hospital cercano. Sin embargo, muy pronto empezó a sentirse asfixiada. La obligación era una carga. Sus tardes ya no las tenía libres y ya no podía salir con sus amigos, o caminar por el lago o simplemente sentarse en un café y tomarse un cafecito. "Yo no salgo mucho, pero me gusta sentir que tengo la libertad de hacerlo."

Por varias semanas se sintió como una prisionera, hasta que  decidió renunciar. "Cuando salí del edificio me sentí libre como un ave. Me estiré y sentí mi libertad. Fue absolutamente estimulante: ¡Qué maravilla! Ahora puedo hacer todo lo que quiero!"

"¿Y qué hiciste con tu nueva libertad?" le pregunta Felipe.

"¿Qué hice? Nada en particular. Simplemente lo disfruté. Disfruté del hecho de que no tenía obligaciones."

"Muy interesante," dice Linda. "La libertad de la que disfrutaste fue un tipo específico de libertad. Fue una ?libertad-de?: una ausencia de restricciones."


ISAIAH BERLIN - LIBERTAD NEGATIVA Y LIBERTAD POSITIVA

Isaiah Berlin, el filósofo británico del siglo XX, hizo la distinción entre 'libertad negativa' y 'libertad positiva', lo que puede ser llamado 'libertad-de' y 'libertad-para'. (Aunque esta distinción no es nueva, él fue probablemente el primero que la formuló explícitamente). Ser libre, en este primer sentido, significa que no hay restricciones que restrinjan mis acciones. (Esta ?ausencia? de restricciones es la razón por la que se le llama libertad 'negativa'). Si, por ejemplo, vivo en una sociedad democrática, entonces, nada me prohíbe expresar mi punto de vista político. Estoy 'libre-de' restricciones.
       Sin embargo, en otro sentido, puede que yo no sea libre. Si me falta el coraje y la autonomía de pensar de manera independiente, entonces, aún si estoy 'libre-de' restricciones, no tengo los recursos internos para realizar mi libertad. No tengo los recursos internos para realizar mi libertad. No tengo libertad-para expresar una visión personal. No tengo una libertad 'positiva'.

Tenemos entonces, que cuando hablamos de libertad podemos distinguir entre dos elementos: los recursos que hacen posible que pueda expresar mi libertad, y los obstáculos que limitan esa libertad. Es una distinción entre los poderes del prisionero y los muros de la prisión, entre el prisionero y la prisión.
       Claro que mi prisión no necesita ser externa a mí. Mi miedo o mi timidez, por ejemplo, también puede restringir mi libertad. En ese sentido puede ser una prisión.


"Sí," dice Ruth. "ahora me doy cuenta de que mi experiencia fue un momento de 'libertad-de'".

"En otras palabras," dice Linda, "tu deseo de ser libre habla en el idioma de la libertad negativa."

Después de una breve conversación, Ruth se da cuenta de que otras experiencias recientes también expresaron una concepción similar de libertad. Por ejemplo, la semana pasada, una amiga tocó la puerta. "Yo la quiero, pero, me molestó que no me llamara primero para saber si yo estaba disponible. Sentí que estaba forzándome a estar con ella. Así que no le abrí la puerta e hice como que no estaba en casa."

Linda está de acuerdo con que esto podría ser entendido como otra experiencia de 'libertad-de', pero advirtió que todavía hay mucho que explorar en la concepción de libertad de Ruth. La vida es más compleja que una simple teoría.

"Y, sin embargo," dice Ruth, "es impresionante todo lo que hay de mí en un evento tan pequeño."

"Definitivamente. Ese es el arte de la Práctica Filosófica: escuchar el simple momento cotidiano."

***

"Bien," dice Linda. "Creo que, ahora, entendemos nuestro propósito: estamos tratando de explorar las concepciones filosóficas de libertad que se fundamentan en nuestras actitudes cotidianas - no en nuestras opiniones abstractas, sino en nuestras experiencias reales."

Ahora, ella le pide a los participantes que vuelvan a su experiencia de libertad (o falta de libertad), que cierren  sus ojos y la contemplen. "Traigan la experiencia a su mente de la manera más vivencial posible. Y luego, traten de darse cuenta de la 'teoría' de libertad que ella expresa."
       Después de algunos minutos, cuando abren sus ojos, les resulta difícil traducir en palabras sus concepciones de libertad.

"¿Qué se supone que deba decir sobre mi experiencia?" "¡No se me ocurre nada inteligente que decir sobre ella!" "Estoy perdido..."

Linda sonríe. "Para hacérselo más fácil, déjenme darles una pequeña lectura sobre una serie de teorías filosóficas sobre la libertad."

Los participantes están sorprendidos. "¿Teorías?" "¡Pensé que quería que escucháramos a la vida, no que teoricemos!" "Está segura de que mi experiencia encajará en una de esas filosofías académicas?"

"Claro que no. Pero las teorías pueden ser una fuente de inspiración. Es como leer un poema o una novela: Puede inspirarte a expresar tu propia voz personal."


JOHN DEWEY - LA LIBERTAD DE GOBERNARME A MÍ MISMO

Para Dewey, el filósofo americano del siglo XIX-XX, la libertad es mucho más que 'libertad-de'. Para ser libre, tengo que estar en capacidad de tomar decisiones de manera consciente y de plasmar mis decisiones en acciones. Pero, elegir no significa dejarme llevar por mis deseos caprichosos o mis sentimientos espontáneos. Significa que tengo metas y proyectos, que los examino crítica y racionalmente, que los reviso cuando es necesario, y que actúo de acuerdo a ellos. En este sentido, gobierno y dirijo mi vida. Lo hago, tanto determinando racionalmente mis planes personales y objetivos, como también influenciando a mi comunidad y las condiciones sociales en las que vivo.
       Una persona libre, por eso, tiene proyectos de largo plazo y metas, así como también la flexibilidad de modificarlas cuando las condiciones cambian, y la apertura mental como para examinar alternativas y elegir entre ellas. Es alguien que tiene un actitud muy particular frente a la vida y una manera muy particular de comprometerse socialmente, basada en la reflexión crítica y racional.


EPÍCTETO - LIBERARSE DE LAS PASIONES

Según Epícteto, el antiguo filósofo estoico, sufrimos; no por las cosas que nos ocurren, sino por la actitud que tenemos con respecto a esas cosas. El hombre que pierde sus ahorros no sufre por la pérdida de dinero, sino porque se siente atado al dinero. En otras palabras, sufre porque erróneamente considera que el dinero es necesario para la felicidad.
       En este sentido no somos libres, porque somos gobernados por nuestras pasiones y deseos. Esos deseos nos hacen depender de cosas que no están bajo nuestro control. Después de todo, no tenemos el poder total sobre nuestras posesiones, nuestra salud, accidentes, las reacciones de otras personas en relación a nosotros, nuestra suerte y nuestras desgracias.
       Ser libre, por eso, significa controlar nuestros deseos y pasiones, permitir que la razón determine nuestras vidas y por lo tanto, ser independiente de las cosas que está más allá de nuestro control. Esto significa, aceptar el Logos divino que gobierna el mundo y vivir libremente de acuerdo a nuestra naturaleza de seres humanos. Esa libertad es un estado de tranquilidad interna, auto-control, desprendimiento, y de total aceptación. A pesar de que el individuo continúa siendo activo en el mundo y realizando sus obligaciones, acepta con ecuanimidad lo que sea que ocurra, ya sean éxitos o fracasos.
       Este tipo de estado interior es muy difícil de lograr. Para desarrollarlo es necesario dedicarse a un serie de arduos ejercicios espirituales. Sólo así podemos liberar nuestro pensamiento racional de la prisión de nuestras pasiones.


KRISHNAMURTI - LIBERARSE DEL PASADO

Krishnamurti, el pensador del siglo XX nacido en la India, sostenía que la mayoría de la gente está presa en lo que ya sabe y ha aprendido, en otras palabras, en el pasado. Queremos lo que fue placentero ayer, esperamos el elogio que recibimos la semana pasada, tenemos miedo de lo que fue doloroso el año pasado, tratamos de ser lo que nuestros padres o el cura nos dijo que deberíamos ser.
       Por lo tanto, nuestras esperanzas y deseos y miedos están enraizados en nuestras experiencias pasadas. Luchamos para hacer más dinero, para llegar a ser más 'importante', para ser poderosos y famosos, porque hemos sido condicionados por nuestro pasado. Estas luchas, no nos hacen más felices, sino solo más mecánicos, frustrados y fragmentados.
       Por eso, liberarnos, significa romper las cadenas que nos atan al pasado. Significa estar presente aquí  y ahora con una mente completamente abierta, aguda, inteligente y no atada al conocimiento pasado. Significa que nuestra mente está completamente conciente y abierta al momento presente.


HENRY BERGSON - LIBERANDO LA  TOTALIDAD DE MI SER

Para el filósofo francés del siglo XIX-XX Henri Bergson, normalmente no estamos en contacto con la totalidad de nuestra vida interior. Nuestra vida interior es como una sinfonía hecha de sombras multicolores de emociones y pensamientos y sentimientos y sensaciones. Estas sombras interactúan constantemente entre ellas y se desarrollan de maneras nuevas. El resultado es un flujo holístico, creativo y espontáneo, en el que cada momento moldeado por el pasado da luz a nuevas combinaciones y cualidades insospechadas.
       Sin embargo, para los efectos del lenguaje y la comunicación, aislamos fragmentos específicos en nuestra conciencia y le damos nombres genéricos: 'un miedo', 'una esperanza', 'un dolor'. En consecuencia, somos como un oyente que no puede escuchar la sinfonía como una totalidad, sino sólo los sonidos separados. Estas cualidades separadas son como las hojas muertas que flotan en el río verdadero de nuestra vida. Así, llegamos a tener opiniones y actitudes fijas, gustos y emociones rígidos, y no vivimos de acuerdo a la plenitud en constante desarrollo de nuestras vidas interiores. En este sentido somos prisioneros de la rigidez de las hojas muertas.
       Sin embargo, a veces sucede en momentos especiales, en los que necesito tomar decisiones importantes, que algo se rebela dentro de mí. De repente, el río que vivía escondido erupciona a través de las hojas muertas. Entonces, decido hacer algo en contra de mis opiniones habituales, en contra de mis preferencias fijas, en contra de mis miedos de años y mis ideales. No actúo por una razón específica, sino porque mi acción expresa todo mi ser - mi historia personal y mis energías presentes y mi sentido de mí mismo y de la vida: Hice esto, porque esto es quien soy.
       Esto, para Bergson, es un momento de verdadera libertad, porque expresa el flujo espontáneo y creativo que es mi personalidad. Mis actitudes previas emergieron de los fragmentos muertos de mi vida, pero ahora emergen de la totalidad de mi ser.

***

"Estas teorías están prácticamente opuestas las unas a las otras," exclama Sara. "Epícteto quiere liberar a nuestra racionalidad de las prisiones de nuestros sentimientos, pero Bergson quiere liberar el flujo de sentimientos de la prisión del pensamiento racional. Para Dewey, las decisiones a largo plazo deberían ser liberadas de las experiencias momentáneas pero, para Krishnamurti, el momento presente debería ser liberado del pasado. Bergson quiere que mis acciones emerjan del pasado, pero Krishnamurti quiere que estemos en el momento presente. Dewey quiere que usemos la razón para lograr nuestros deseos personales, pero Epícteto quiere que la razón venza a nuestros deseos."

Linda asiente, pero, Juan interrumpe. "Estas teorías me hacen pensar en una experiencia personal reciente. El otro día encontré a una mujer joven e inmediatamente me sentí atraído por ella. Me dije a mí mismo: 'No, Juan, no te enamores ahora, acabas de terminar una relación, y necesitas estar solo por un tiempo.' Pero no ayudó. Las últimas dos semanas he estado luchando contra esta atracción, pero es más fuerte que yo. No puedo sacarme  esa mujer de la mente, aunque racionalmente quisiera liberarme de ella."

"Y, ¿quién es tu 'Yo' que quiere liberarse?" pregunta Miguel. "Eres el pensamiento racional que quiere liberarse de la atracción, o eres la atracción que está luchando contra el pensamiento racional?"

"Hmmm... buena pregunta... Siento que esa atracción es un invasor externo, pero, no se por qué..."

Linda viene en su auxilio. "Me gustaría darles a todos ustedes una herramienta que puede facilitar la comprensión de nuestras 'teorías' de libertad' ¿Estás de acuerdo con que te interrumpa, Juan?"

"¡Claro!, sigue nomás."

"Podemos llamar a esta herramienta: el 'diccionario de conceptos'. Para entender lo que quiero decir, miren las teorías que hemos examinado. Verán que, aunque cada una de ellas trata de la libertad, cada una de ellas usa conceptos muy diferentes. Para Krishnamurti, por ejemplo, el concepto del pasado versus el concepto del presente es central. Para Epícteto, estos conceptos no son importantes. Para él, la distinción entre lo que controlamos y lo que no controlamos es crucial. Pero no para Bergson. Para Bergson el concepto central es el flujo holístico de la conciencia. Incluso, le da un nombre: 'duración'. Pero, para Dewey, el flujo de la conciencia es completamente irrelevante.
       "Como ven, cada aproximación a la libertad se basa en conceptos centrales específicos. Cada teoría tiene un 'diccionario de conceptos' diferente."

"Nos estás diciendo," la interrumpe Sara, "¿que deberíamos buscar el diccionario de nuestra propia teoría?"

"Exactamente. Trata de ver cuáles son los conceptos  que son relevantes en tu momento de libertad o de no-libertad. ¿Es el concepto de 'autocontrol'?, ¿de 'limitación'?, ¿O, tal vez,  de 'auto-expresión'? Trata de apuntar los cuatro o cinco conceptos más centrales - no demasiados; porque, si no, se va a volver muy confuso. Este 'diccionario' les ayudará a formular su 'teoría' de libertad."

Los participantes, ahora, se dividen en pequeños grupos. Durante media hora se ayudan unos a otros a examinar las concepciones de libertad que están insertas en sus experiencias. En algún sentido, actúan entre ellos como consultores filosóficos mutuos. Juntos, apuntan patrones y los examinan, formulan 'diccionarios de conceptos', y desarrollan teorías personales sobre la libertad.

***

"¿Has terminado Miguel? Entonces, por favor, escoge una segunda experiencia de libertad y trata de trabajarla. Estoy segura de que tú eres más complicada que una sola teoría".

Finalmente, los participantes terminan su trabajo. Se juntan en un círculo para compartir lo que aprendieron. Juan explica el concepto central de su experiencia de atracción: 'desconexión'. Su atracción por la mujer estaba desconectada al resto de su vida interior. Estaba desconectada de sus otras emociones, de sus planes, de sus pensamientos. "Sentía como un cuerpo extraño en mi alma. Todo mi ser se rebelaba contra ello."

Otros también comparten sus experiencias. Sara se dio cuenta que su experiencia se centraba en los conceptos 'invasor externo' y  'luchador por la libertad'. Había sido libre, porque había logrado tomar una decisión a pesar de la presión de sus padres y en contra de la opinión de la gente. Para Felipe, los conceptos centrales eran 'espontaneidad', 'obstáculos', 'sin esfuerzo', 'deliberación'. Su experiencia era la de un flujo espontáneo, sin esfuerzo, sin planificación.

"Aprendí mucho sobre mí misma," dice Angela. "¿Pero qué hago con mi nueva forma de comprender las cosas?"

"Esa, claro que es una cuestión crucial," responde Linda. "Estamos empezando a descubrir algunas de las 'teorías' que caracterizan nuestras actitudes frente a la vida. Estas teorías pueden ser útiles en la vida cotidiana. Nos ayudan a organizar el mundo y a tratar con él. Son nuestras líneas guías: cómo tomar decisiones, cómo interactuar con otros, cómo alcanzar nuestras metas, cómo comprendernos a nosotros mismos. El problema es que estas teorías personales también limitan nuestro mundo. Convierten nuestra actitud frente a la vida en mecánica, estrecha y uni-dimensional. La realidad , después de todo,  es mucho más amplia, más rica, mucho más multifacética que nuestras pequeñas teorías".

"Como la alegoría de la caverna de Platón," murmura Ana.

"Sí, en muchos sentidos, nuestras teorías personales son como la caverna de Platón. Pueden ser convenientes y prácticas, pero sólo nos dan sombras de la realidad."

"Entonces, ¿qué hacemos?" "¿Cómo salimos de nuestras cavernas?"

"Tendremos que explorar esta cuestión en nuestras reuniones futuras."

 

 

 

Voces de la Realidad Humana                                                

Voces 4: Voces de Experiencias Significativas
Traducido por Carmen Zavala
 



Es el comienzo del segundo encuentro del taller de Práctica Filosófica. Los participantes están ansiosos por escuchar que teorías filosóficas Linda ha preparado para hoy día.

Linda mueve la cabeza. ''Si están interesados en teorías filosóficas, deberían ir a la universidad y tomar unos cursos de filosofía.''

''No, en serio...''

''Estoy hablando en serio. En Filo-sofía, las teorías filosóficas nunca son el punto clave. Son las escaleras a las que hay que subir, son un paso en el camino. Las examinamos. Vemos su poder y su lógica interna, y luego vamos más allá de ellas. Porque nuestra meta es estar mucho mas allá  de la teoría. Nuestro objetivo es ser los hijos de una realidad más amplia."

Ahora Linda sonríe y su voz se vuelve más ligera. ''Hoy," anuncia, ''vamos a filosofar dibujando. Vamos a dibujar nuestras comprensiones filosóficas.''

''¿Dibujar?"  "¿Un dibujo filosófico?"  "¿Quieres que dibujemos nuestras ideas?''

''Algunas veces un dibujo puede expresar más que palabras. Un dibujo puede darle voz a una forma de entender distinta que está en nosotros, que viene de una parte distinta de nuestro ser. Pero primero déjenme decir algunas palabras para explicar lo que vamos a hacer.''
       Linda explica que el tema del taller de hoy son las experiencias con sentido.

''Estás hablando del sentido de la vida?'' pregunta Ruth.

''No, ese asunto sería demasiado grande para nosotros. Los filósofos a veces distinguimos entre 'el sentido DE la vida' y el 'sentido EN la vida'. El primero es sobre vida como un todo: Cuál es el sentido de mi vida? Para qué es la vida? Pero nosotros queremos mirar hacia momentos simples DENTRO de la vida, hacia experiencias cotidianas. Hablemos pues de acciones o situaciones significativas, tales como una conversación significativa, una decisión significativo, o un libro que tuvo sentido para ustedes.''

''Qué es lo que quieres decir con que algo tiene 'sentido''? la interrumpe Miguel.

''No quiero dar una definición, porque quiero dejar abierto el concepto para la investigación. Pero hablando en general, podemos pensar en 'con sentido' como un sinónimo más o menos de 'significativo' o 'que marcó una diferencia para mí', opuesto a 'trivial' o 'insignificante' o 'sin importancia'. Así que nuestra cuestión hoy día es: ¿Qué convierte una experiencia en una experiencia significativa? ¿Cuándo una experiencia se convierte en significativa para mí?''

Linda ahora le pide a los participantes que recuerden alguna situación reciente que hayan considerado que tenga sentido. ''Escuchemos algunas de ellas, para estar seguros de que estamos en la misma sintonía.''

Ana es la primera en describir su experiencia. Le cuenta al grupo sobre una decisión significativa que logró tomar después de muchas vacilaciones.
       Felipe describe una conversación significativa que tuvo con su hermano, en la que discutieron sobre algunos resentimientos que tenían entre ellos.
       Juan describe como, en medio de una amarga discusión con su enamorada, de pronto se dio cuenta de algo importante sobre sí mismo.
       Ángela describe una presentación musical que dio y que fue muy importante para ella.

''Muy bien,'' dice Linda. "Hasta ahora han descrito diferentes ejemplos. ¿Pueden ahora profundizar en esto y tratar de entender POR QUÉ estas situaciones fueron tan significativas para ustedes? ¿Qué es lo que tiene la decisión de Ana que la convirtió en un momento con sentido? ¿Qué es lo que hizo que la conversación de Felipe con su hermano fuese más significativa que otras conversaciones?"

''Estás preguntando," dice Ruth''qué es lo que hace a un momento significativo, ser significativo?''

''Exactamente. Quisiera que examinen las experiencias que eligen y vean qué es lo que las hace tan significativas como fueron. Pero no quiero que me contesten en palabras. Quiero que lo dibujen.''

Linda le da a cada participante una hoja de papel y coloca unos lápices de colores en el centro del círculo.

''Por favor, dibujen la situación significativa que tienen en mente, y traten de expresar de qué modo fue significativa. Lo pueden hacer en un dibujo abstracto, en un dibujo con figuras, o de la manera que quieran. Pero por favor, no escriban ninguna palabra en el papel. Solo líneas y formas.''

Por diez minutos los participantes están ocupados dibujando. Linda camina entre ellos mirando sus trabajos. Cuando terminan, todos se juntan.
       ''Felipe, tu dibujo me llamó mucho la atención. ¿Quisieras enseñárselo al grupo?''

Felipe enseña su dibujo de la conversación significativa que tuvo con su hermano.
       ''Estos dos ríos," explica, ''empiezan abajo al pie de la página y se dirigen hacia arriba al final de la página. Nos representan a mi hermano y a mí. Como pueden ver, abajo de la página estamos distantes el uno del otro. Esa fue la situación entre nosotros antes de la conversación. Y acá está nuestra conversación,'' señala al centro de la página donde los dos ríos se acercan el uno al otro.''Después de la conversación, como pueden ver en la parte superior de la página, los dos ríos están más cerca el uno del otro.''

''Me he dado cuenta,'' comenta Linda, ''que abajo de la página los dos ríos están turbulentos, con muchas olas- ¿esto representa enfado?'' Felipe le dice que sí y ella continúa. ''Porque es interesante que después de la conversación tus dos ríos continúan tan turbulentos como antes. Pareciera que la conversación no hubiera cambiado su enfado. Esa fue la experiencia de la conversación?''

''Hmmm... interesante... No era muy conciente de ello... Es verdad que los problemas entre nosotros no se resolvieron. Quedaron las mismas desavenencias y el enfado.''

''En otras palabras,'' dice Linda, "la conversación fue significativa para ustedes no porque resolviera problemas, sino por alguna otra cosa.''

Felipe asienta, pero Juan lo interrumpe. ''Hay algo más en tu dibujo: los dos ríos nunca llegan a tocarse en la página, ni siquiera durante la conversación.''

Felipe observa pensativo su dibujo. ''Bueno, parece que tienes razón. Mi hermano y yo seguimos sintiéndonos distantes el uno del otro. La tensión entre nosotros todavía existe.''

''Y sin embargo," dice Linda, ''dices que la conversación fue significativa. ¿Qué fue lo significativo acerca de ella?''

''El hecho de que nos diéramos cuenta de la tensión, de las diferencias entre nosotros, de nuestro fastidio. No podemos seguir pretendiendo que no existe.''

''Me parece, Felipe, que estás diciendo que esta conversación tuvo sentido porque les hizo darse cuenta de los problemas que habían entre ustedes. Este es un concepto interesante de tener sentido: Ser conciente de la verdad tiene sentido. Sería bueno explorar esto más al detalle.''

Luego otros participantes muestran sus dibujos, y una conversación similar le sigue. Al final de la larga discusión Linda dice, ''Ahora que tenemos una comprensión más profunda de nuestra propia concepción de sentido, veamos las teorías de algunos pensadores interesantes.''


CHARLES TAYLOR - SENTIDO COMO PARTE DE UN 'HORIZONTE'


Una perspectiva general de la naturaleza del sentido la ofrece el filósofo canadiense contemporáneo Charles Taylor. En su libro
La Ética de la Autenticidad señala que no podemos señalar arbitrariamente lo que es significativo para nosotros. No puedo simplemente decidir que a partir de ahora voy a encontrar sentido en dibujar círculos en la arena o en copiar números de la guía telefónica.
       Claro que es posible imaginar un modo de vida en el que dibujar círculos en la arena tiene sentido. Por ejemplo, si en mi visión del mundo el círculo es un símbolo de perfección; si dibujar un círculo me permite conectarme con ello y participar en la perfección; si considero a la perfección como la cumbre de la existencia, etc., etc., etc. - entonces podemos entender cómo dibujar círculos en la arena podría ser una acción significativa para mí.
       Esto muestra que una acción sólo puede ser significativa si es parte de una visión del mundo - de una red de creencias y valores - que le da sentido a esta acción. Lo que hace que una experiencia tenga sentido, es que es parte de un 'horizonte'  que le hace tener sentido a esta experiencia y que le da su valor.
       El sentido, por lo tanto, no depende solo de nuestros gustos y sentimientos subjetivos, sino también - y de manera más importante - de nuestra visión del mundo. El sentido está basado en nuestra manera de entender el mundo, y como tal puede ser discutido, cuestionado y fundamentado por razones.


ALBERT CAMUS - EXPERIMENTAR MÁS


En
El Mito de Sísifo Alberto Camus, el existencialista francés del siglo XX, pregunta si vale la pena vivir. A pesar de que no estamos discutiendo aquí el sentido de la vida, sino más bien el sentido de acciones específicas en la vida, hay sin embargo, un cierto elemento en su discusión que es relevante aquí.
       Para Camus el mundo tal cual lo experimentamos es ''absurdo'' - carece de sentido y de valores. Teorías y doctrinas acerca de Dios, la vida después de la muerte, la moral y el sentido son meras especulaciones. Lo único que sabemos a ciencia cierta, lo único en lo que podemos confiar es en lo que experimentamos directamente.
       Eso significa que no tiene sentido hacer juicios de valor sobre mis acciones. Lo que importa no es si mis acciones son nobles o vulgares, buenas o malas, sino si me permiten tener experiencias directas de vida. Lo que importa es si mis acciones me dan lo único que se que existe: experiencias de vida. Por lo tanto, lo importante no es 'mejores experiencias'  sino 'más experiencias': una larga variedad de experiencias que experimento plenamente, concientemente y de manera apasionada.
       Resumiendo: podemos decir que una acción es significativa si me da experiencias nuevas y fuertes, si me permite experimentar la vida de manera más plena y apasionada.


ERICH FROMM - SUPERANDO NUESTRO AISLAMIENTO


En su libro
El Arte de Amar Erich Fromm un influyente psicólogo humanista, explica que nuestra necesidad central es superar nuestro aislamiento. Nuestra autoconciencia nos hace darnos cuenta de que somos entidades separadas, separadas de la naturaleza,  separadas de otros seres humanos, y separables de nuestros seres queridos por la muerte y otras circunstancias incontrolables.
       Esto crea en nosotros una terrible ansiedad, que Fromm describe como la raíz de todas las ansiedades, En consecuencia estamos constantemente tratando de diferentes maneras de superar este estado de separación al conectarnos con otros y con el mundo. Algunas de estas maneras son destructivas: conformidad con el grupo, por ejemplo, o fusión con una ideología nacionalista, relaciones distorsionadas de dependencia o pérdida del yo. Son destructivas, porque a través de ellas perdemos nuestra libertad individual y nuestra identidad.
       Pero otras maneras de superar nuestro estado de separación son profundamente significativas: la creatividad nos conecta con mundos más allá de nosotros mismos; la verdadera amistad y el verdadero amor nos conecta con otra gente. Estas son experiencias con sentido en tanto nos permiten trascender nuestros límites y al mismo tiempo preservar -e incluso realzar- nuestra integridad e identidad personal. En el amor verdadero activamente expresamos nuestra capacidad de dar desde el centro de nuestro ser, expresando así nuestra potencia personal y nuestra individualidad.
       Desde esta perspectiva, las experiencias con sentido son aquellas en las que superamos nuestro estado de separación sin perder nuestra identidad. Es más, Fromm dice que una de las experiencias más significativas y arrebatadoras de la vida  es cuando la pared entre mí y otra persona se derrumba y sentimos que estamos juntos y unidos.


WILLIAM JAMES - LA LUCHA POR UN IDEAL


En su ponencia ''Qué es lo que le da sentido a la vida'' William James, el psicólogo y filósofo norteamericano de los siglos XIX y XX refuta dos concepciones de sentido. Por una parte rechaza el punto de vista de que una situación con sentido es una tal en la que nuestras necesidades son  satisfechas. Después de todo, cuando tenemos todo lo que necesitamos física y espiritualmente, sin necesidad de luchar ni dificultades, la vida es aburrida y vacía. Por otra parte, James también rechaza el punto de vista, que le atribuye a Tolstoi, de que toda lucha y toda penuria  necesariamente tiene sentido. James argumenta que pasar por una penuria que no está dirigida hacia una meta o ideal no tiene sentido y es obtuso. Solo tiene sentido si tiene un propósito.
       Por lo tanto, una situación con sentido se caracteriza por dos elementos: Primero, contiene una lucha, persistencia, determinación. Segundo, también contiene un ideal hacia el cual está dirigida la lucha. James  no solo está hablando aquí de luchas dramáticas para ideales gloriosos, sino también de luchas mundanas por mejores condiciones de vida, por éxito en el trabajo, etc.
       La actitud interior involucrada en este tipo de lucha está explicada en la discusión de James sobre la voluntad (en sus series Psicología: un curso más breve). James explica que normalmente todo tipo de ideas en nuestra mente activan nuestra conducta. Sin embargo, en una lucha con sentido mantenemos una idea específica en nuestra mente con el esfuerzo  de la atención. Nos sujetamos de esta idea y superamos nuestra tendencia de elegir de caminos más fáciles, más seguros, más cómodos. Esto convierte nuestra lucha en heroica, y por lo tanto en significativa.
       Una acción significativa, por lo tanto involucra una lucha de esfuerzo mental - un esfuerzo de fijar nuestra atención en un ideal, y de dejar de lado otras ideas distractivas, tales como expresar dudas, miedos o pereza.

***

Ahora Linda concluye la actividad de hoy. ''Una de las razones por las que les hablé de las cuatro teorías, fue para ayudarles a pensar de manera más profunda sobre su propia concepción de situaciones significativas. Pero también esperaba que se dieran cuenta de que su propio modo de entender el sentido, no es el único modo. Hay muchas maneras distintas de entender, hay muchas diferentes  'Voces de sentido' que pueden hablar en nuestras vidas. Y si realmente se abren a ellas, no solo teóricamente, sino de manera personal, ya no asumirán como evidente su concepción usual, su 'teoría' privada  normal. Es más, perderán la confianza en toda teoría. Porque se darán cuenta de que cada una de estas teorías es razonable a su manera, cada una tiene sentido, cada una expresa una 'voz' real en la vida - y sin embargo ¡son tan diferentes y hasta contradictorias!''

''¿Pero por qué quieres confundirnos así?'' se pregunta Ana.

''Para que se den cuenta  de como asumimos como evidentes nuestras 'teorías' personales. Normalmente nos identificamos con ellas, las seguimos sin pensar, muchas veces sin darnos cuenta. Como resultado nos atascamos en patrones de comportamiento, de emociones, de pensamiento. La pequeña clase que les di fue una invitación a 'escuchar' otras 'voces' de la realidad humana.''

''Estás sugiriendo'', pregunta Angela, ''que debiéramos liberarnos de todas nuestras concepciones y patrones de conducta?''

Linda mueve la cabeza. ''No creo que podamos. Somos seres humanos, de carne y hueso. Hay límites de nuestra habilidad de cambiar nuestras tendencias biológicas y nuestros patrones psicológicos y nuestra programación social. El punto de la Práctica Filosófica no es convertirnos en super-humanos. No estamos tratando de abolir patrones de comprensión, sino mas bien de mirar más allá de ellos. El punto es abrir en nosotros una conciencia a mayores horizontes de la realidad. Pueden llamarlo ' la dimensión adicional' o simplemente 'sabiduría'."

''La dimensión adicional?'' se pregunta Miguel. ''Adicional a qué?''

''Adicional a nuestras actitudes ordinarias, a nuestros estados mentales usuales. Después de todo con o sin filosofía, vamos a continuar viviendo nuestra vida normal cotidiana, con nuestras emociones familiares y nuestros patrones emocionales, con nuestros gustos y aversiones, con nuestras viejas preferencias y ansiedades y esperanzas. Pueden llamarlo la 'dimensión psicológica'. La Práctica Filosófica no trata de cambiar esta dimensión.''

''Estas diciendo'', pregunta Juan, ''que ¿no deberíamos tratar de cambiarnos a nosotros  para mejor?''

''Claro que sí, cambien todo lo que puedan, por qué no? Puede ayudarlos leer libros de inspiración, o ir al psicoterapeuta, o hacer yoga y meditación. Mi punto es que eso no es el papel de la Práctica  Filosófica.''

''Entonces qué le queda a la Práctica Filosófica para hacer?''

''Su objetivo es la sabiduría, en otras palabras, desarrollar la dimensión adicional. Esto es una conciencia abierta a todas las diferentes 'teorías' que escucha a las muchas voces de la realidad, mucho más allá de nuestras limitadas barreras psicológicas.''

''Es como el ojo del hipopótamo, ¿no cierto? El hipopótamo está bajo del agua, pero sus ojos dan un vistazo por encima del agua. Pueden ver horizontes mayores.''

Linda sonríe. ''Bonita metáfora, Juan. También podrías decir: En un sentido seguimos siendo nosotros mismos, pero en otra dimensión nos volvemos más grandes que nosotros mismos.''

''Suena bonito'', dice Ana. "¿Pero cómo lo hago en la práctica?''

''Un buen punto'' dice Linda. '' Acá hay un pequeño ejercicio que nos va a dar un prueba del sabor de esta dimensión adicional: Durante la siguiente semana, traten de estar atentos a momentos con sentido, como los que hemos discutido hoy. Fíjense en los tipos de sentido que aparecen en esos momentos.''

''Pero al mismo tiempo miren MAS ALLA de sus concepciones usuales de sentido, más allá de sus 'teorías' usuales. Su meta es experimentar - no analizar, sino experimentar - aquellos momentos de la perspectiva de una variedad de teorías del sentido.''

''Por ejemplo. Si leer libros normalmente tiene sentido para ustedes, entonces traten de experimentar la lectura desde la perspectiva de Camus por ejemplo o de Fromm. O, si normalmente encuentran significado en momentos de pasión, tal vez como Camus, entonces traten de experimentar esos momentos de la perspectiva que Ana o Felipe nos han contado hoy día. Resumiendo, traten de experimentar sus momentos cotidianos desde diferentes perspectivas.''

''¿Pero realmente podemos hacer eso? Me temo que después de un minuto voy a caer de nuevo en mi actitud usual.''

''Claro Felipe. En un nivel continuamos experimentando las cosas igual que siempre. Pero en nuestra conciencia adicional vamos a tomar parte también en otras perspectivas más allá  de nuestra 'teorías' usuales. Estaremos en el momento, pero también más allá del momento. Estaremos encerrados en nuestros patrones usuales, pero también 'escuchando' otras voces de sentido.
       ''Para mí, eso es el corazón de la Práctica Filosófica: darme cuenta que soy más que mi pequeño yo familiar. Estar en mi estado conciente más allá de las barreras de mis limitados patrones psicológicos, y escuchar las muchas voces de la realidad humana.''

 

 

 

Voces de la Realidad Humana                                     

Voces 5: Voces de lo Correcto y lo Incorrecto
Traducido por Carmen Zavala

 


Ángela y Felipe visitan a la filó-sofa Linda en su casa.

''Estamos disfrutando tu taller de filo-sofía'' le dice. ''Pero nos preguntamos ¿cuál es la diferencia entre practica filosófica y psicoterapia?''

''Esa es un pregunta difícil, porque hay muchos enfoques diferentes acerca de la psicoterapia y de la práctica filo-sófica. Pero yo diría que una diferencia importante es que: La psicología trata con la psique de la persona - por lo que se llama 'psico-logía'. Se centra en los procesos subjetivos que se dan en (o entre) las personas: emociones, pensamientos, comportamientos, etc.
      Por el contrario, la práctica filosófica, o filo-sofía, se centra en algo que no ocurre en la subjetividad de la persona, sino entre la persona y algo más. Se centra en el diálogo entre el individuo y lo que yo llamo 'voces de la realidad humana'.

''Cuando dices 'voces', ¿te refieres a ideas, significados?''

''No exactamente Ángela. Una idea, o un significado, puede ser algo abstracto e impersonal, algo que no me toca. Con 'voz' quiero decir algo que podría llamarse 'una idea viva': una idea (o significado) que me mueva, que me habla, que me tienta, que crea en mí una nueva forma de comprensión. Y puedo responder a ella y conversar con ella- en otras palabras, filosofar.''

''¿Estas hablando sobre voces inconscientes en nuestras mentes? Me parece que Freud habló de ser conscientes de nuestras experiencias reprimidas, inconscientes.''

''No creo Felipe, que esos conceptos psicológicos puedan ser de ayuda aquí. No traduzcamos filo-sofía a la jerga psicología. Las voces de la realidad no son simples creaciones de nuestra mente. Expresan un cierto modo de comprensión - tienen una lógica interna, presupuestos, distinciones, redes de conceptos. Nos dicen algo, algo que podemos comprender, comunicar y discutir. Este es lo central de la filo-sofía: las voces de la realidad humana, o si prefieres - 'las ideas vivas'.''

''Ya veo,'' dice Felipe. ''Pero pensé que las psicoterapias también tratan de ideas - por ejemplo de la idea de amor.''

''La mayoría de las psicoterapias consideran al amor como un evento psicológico - un proceso subjetivo dentro de la persona. Los terapeutas normalmente no suelen filosofar con sus clientes sobre los conceptos de amor. Estoy de acuerdo con que algunas terapias, como la terapia existencialista, filo-sofan hasta cierto punto. Por eso no son totalmente psicológicas. Contienen un elemento filo-sófico.''

''¿Tu dirías que la psicoterapia y la filo-sofía son dos maneras distintas de ayudar a las personas a hacer frente a sus dificultades personales?''

''No. No me parece, y esa es otra de las diferencias importantes entre psicoterapia y filo-sofía. Una terapia, por definición, trata de mejorar la vida de la persona: resolver un problema personal, aliviar sentimientos difíciles, mejorar el funcionamiento de la familia, etc. Para mí ese no es el objetivo de la verdadera filo-sofía. La filo-sofía no trata de resolver ni mejorar nada. Su objetivo es un diálogo con las voces de la realidad humana, y las nuevas comprensiones que surgen de esto en nosotros. En ese sentido un filó-sofo es más un poeta que un psicólogo.''

''Eso es un poco abstracto,'' dice Felipe.''¿Puedes dar un ejemplo?''

''Claro. Tomemos por ejemplo un tema que se discute mucho en la filosofía standard académica: lo correcto y lo incorrecto.
       Para entender este tema, digamos que tienes un dilema moral (ético). Por ejemplo, puedes optar por mentir y hacer que tu amiga se sienta feliz, o decirle la verdad y herirla. O puedes, por una parte, hacer un esfuerzo especial para cumplir una promesa o, de lo contrario, romperla porque nadie lo sabrá jamás, ni a nadie le importa. ¿Cómo decidir qué acción es moralmente (éticamente) correcta? ¿Cómo podemos determinar lo que DEBERÍAMOS hacer?
        Las múltiples aproximaciones éticas dan diferentes respuestas. Podemos tomarlas como diferentes voces éticas que hablan dentro de nosotros y nos mueven, por lo menos de vez en cuando.''


EMMANUEL KANT - RESPETO POR EL DERECHO DE LA PERSONA

A la respuesta que da el filósofo alemán del siglo XVIII, Emmanuel Kant comúnmente se le denomina ética 'deontológica' o 'basada en el deber ser'. Para Kant, mis acciones son moralmente correctas si actúo con la intención de llevar a cabo mis deberes morales.

¿Qué cuenta como un deber moral? Kant cree que hay una ley moral general tal, que determina todos nuestros deberes morales. Ofrece varias formulaciones de esa ley, a las cuales considera equivalentes entre ellas.
       Según una de estas formulaciones, nuestro deber es actuar de modo tal que se respete a las personas involucradas (tanto a mí como a los demás) como individuos racionales y autónomos. Mas precisamente, deberíamos tratar a las personas involucradas, no como medios para algún propósito, pero también como teniendo un valor inherente como personas. Por ejemplo, estaría moralmente mal esclavizar a otra persona, porque la estaría utilizando como una herramienta para mi propia satisfacción. Análogamente, estaría mal mentirle a alguien, porque estaría manipulándola sin respetar su derecho a saber y decidir libremente.

Desde esta perspectiva, cuando enfrento un dilema ético, debería preguntarme a mí mismo: ¿cómo puedo cumplir con mi obligación de respetar a las personas como personas racionales y autónomas? En otras palabras, ¿cómo me comporto de modo tal, que respete su derecho a controlar sus vidas, sus derechos sobre sus propiedades, la responsabilidad de sus acciones, etc.?


JOHN STUART MILL - LA MÁXIMA FELICIDAD POSIBLE


El filósofo británico del siglo XIX John Stuart Mill nos ofrece una respuesta diferente (que desarrolló a partir de la filosofía de Jeremy Bentham). Desde esta perspectiva, una acción es moralmente correcta o incorrecta solo si tiene influencia en la felicidad o el sufrimiento de las personas. Si no afecta a nadie, entonces no es correcta ni incorrecta.
       Lo que hace que mis acciones sean correctas o incorrectas son sus consecuencias: Son moralmente correctas si conllevan más felicidad (o menos sufrimiento) que otras acciones alternativas que pude haber llevado a cabo.
       Por lo tanto, siempre que soy libre de elegir entre múltiples acciones, debería escoger la que le aporte la mayor felicidad a la mayor cantidad posible de personas (incluyéndome a mí). Por ejemplo, debería decir la verdad en vez de mentir cuando la verdad puede aportar más felicidad que la mentira. Pero debería mentir si la mentira probablemente tenga como resultado más felicidad.
       Mill llamó a su aproximación 'utilitarismo', porque nos dice que maximicemos la 'utilidad', que para el significaba felicidad.

Desde esta perspectiva, cuando enfrento un dilema, debería preguntarme a mí misma. ¿Cómo actúo de modo tal que aumente la felicidad de la mayor cantidad posible de personas (incluyéndome a mí misma)?

Una sub-rama del utilitarismo (quizás en la que el propio Mill creía) debería mencionarse aquí: el utilitarismo-de-las-reglas. El utilitarismo-de-las-reglas no se centra en la felicidad producida por una acción particular, sino por la felicidad producida por TIPOS de acciones. Se centra, por ejemplo, no en las consecuencias de mi mentira particular, sino en las consecuencias de las mentiras en general.
       Según esto, cuando enfrento un dilema ético debería preguntarme a mí mismo: Si la mayoría de la gente actuara como yo, ¿qué tipo de acciones tendrían como resultado una mayor felicidad para el mundo?


ARISTÓTELES: SER UNA PERSONA VIRTUOSA

La aproximación llamada 'Ética de la Virtud', era común en la antigua filosofía griega, aunque ha sido actualizada por una serie de pensadores contemporáneos. Según esta visión la cuestión ética básica no es ''Cuál es la acción correcta?'' sino más bien ''¿Qué es una persona virtuosa?'' o en otras palabras ''¿Qué rasgos de personalidad son virtudes?''
       Si, sin embargo alguien insiste en hacer la pregunta: ''¿Pero qué acción es moralmente correcta?'' la respuesta podría ser: ''Cuando te vuelvas virtuoso, la acción correcta se da automáticamente''.
        Todo depende entonces de cómo entendemos qué es una persona virtuosa. Y los diferentes filósofos han desarrollado diferentes respuestas a esta pregunta. Cada respuesta refleja diferentes rasgos de personalidad como virtudes.
       Para Aristóteles, las virtudes morales son hábitos que aprendemos y desarrollamos en la práctica y que se encuentran entre los dos extremos: entre el exceso y la falta. La valentía, por ejemplo se encuentra entre la cobardía y imprudencia. De manera similar, la moderación es una virtud porque se encuentra entre la búsqueda del placer y la abstinencia.

       Desde esta perspectiva, si enfrento un dilema moral, debería preguntarme a mí mismo: ¿Qué tipo de persona debería ser? ¿Qué rasgos personales debería mantener y desarrollar?
       Si por ejemplo, me pregunto, cuánto dinero debería donar a las organizaciones caritativas, debería preguntarme a mí mismo: ¿Debería ser una persona mezquina? ¿O generosa? ¿O algo en medio de los dos?


CAROL GILLIGAN - DESARROLLANDO RELACIONES DE CUIDADO


Carol Gilligan, una psicóloga norteamericana contemporánea fue una de las pioneras de la así llamada 'ética feminista' o 'ética del cuidado'. En su libro
En una Voz Diferente sugirió que la ética tradicional representa maneras masculinas de pensar. Luego pasó a identificar una manera femenina de pensar ético, basado en el concepto de 'cuidado'.
       Poniendo de lado la cuestión de machos versus hembras, el punto de Gilligan era distinguir dos tipos de ética: la ética basada en la justicia y la basada en el cuidado. Las aproximaciones basadas en la justicia ('masculinas'), tales como la ética utilitaria y la ética deontológica, se centran en la cuestión de quién está en lo correcto y quién está errado. Tratan de definir principios generales  que determinarían lo correcto y lo errado. Su preocupación principal radica en cómo respetar al individuo como individuo - respetar sus derechos, su libertad, su felicidad.
       Por otra parte, en la ética del cuidado (que Gilligan considera femenina) lo importante es la relación de cuidado entre las personas. La preocupación principal no es cómo respetar los derechos de los individuos, sino como desarrollar y mantener relaciones personales de cuidado del otro.

Desde esta perspectiva, cuando enfrentamos un dilema ético, nuestra pregunta principal no debería ser, ¿qué es lo correcto y qué el incorrecto?, sino más bien: ¿Cómo puedo comportarme de manera tal que exprese y desarrolle relaciones de cuidado entre nosotros?

***


''Estas teorías éticas no son completamente nuevas para nosotros,'' dicen Angela y Felipe. ''Ya las mencionaron en nuestras clases en la universidad.''

''Muy bien,'' dice Linda. ''Eso va a hacer las cosas más fáciles. Ahora quisiera que continuáramos con dos pasos más. Primero discutamos estas cuatro teorías y tratemos de entender lo que nos dicen, como en las discusiones académicas. Queremos aclarar su lógica interna, sus implicancias y presupuestos, sus puntos fuertes y sus puntos débiles, en las que coinciden entre ellas y en las que se diferencian.
       Pero a diferencia de las discusiones académicas, no estamos tratando de determinar cuál es la aproximación 'correcta'. Solo queremos explorar lo que esas teorías nos dicen en la vida cotidiana.''

''¿Y cuál va a ser nuestro segundo paso?''

''Bueno Ángela, vamos a hacer un ejercicio de meditación sobre estas teorías.''
       La palabra 'meditación' toma por sorpresa a Felipe y a Ángela. Linda sonríe. ''Ya van a entender pronto.''

Mas o menos una hora se la pasan discutiendo las cuatro aproximaciones éticas y analizando una serie de estudios casuísticos de dilemas éticos, algunos imaginarios y otros reales.

Ángela les dice que algunos días atrás experimentó un dilema. Su hermano estaba deprimido, pero no le decía la razón. Más tarde encontró su diario personal en la mesa. Su primera reacción fue abrir su diario y leerlo, de modo que pudiera entender su problema y estar en capacidad de ayudarlo. Pero por otra parte pensaba que no tenía derecho de violar su privacidad. Estuvo sentada un largo rato en la mesa, con el diario en la mano, incapaz de decidirse.''

''Esto es un choque entre la voz deontológica y la voz utilitaria,'' sugiere Felipe. ''Respetar el derecho a la privacidad de la persona  versus hacerla más feliz.''

Discuten por un rato. Luego analizan unos cuantos dilemas personales más.

''Está bien,'' resume Linda. ''Creo que tenemos una buena comprensión de estas cuatro voces éticas. En la literatura filosófica normalmente se las ve como contradictorias entre sí. Los filósofos que se consideran utilitaristas, por ejemplo, debaten contra los deontologistas, y los deontologistas se defienden y responden con sus propios ataques.
       "Pero para nosotros esta controversia académica es irrelevante. Cada una de estas teorías expresa una intuición moral real en nuestras vidas. Cada una expresa una voz real - una voz que habla en nosotros en determinadas situaciones y no en otras. Como son muchas las voces éticas que hablan en nosotros, no solo una es una teoría 'correcta'."

''Lo que nos estás diciendo,'' sugiere Ángela, ''es que en filo-sofía el punto principal no es si la idea es correcta, sino si es real para nosotros - en otras palabras, si habla en nosotros, si es activa en nuestras vidas.''

''Espera,'' objeta Felipe. ''¿Acaso no es necesario decidir cuál teoría es correcta para tomar decisiones éticas?''

''Claro que tenemos que tomar decisiones,'' explica Linda. ''Y si las diferentes voces éticas se contradicen entre sí, entonces vamos a tener que decidir si seguir la voz deontológica, o al utilitarismo, con alguna otra voz. Pero no es el papel de la filo-sofía tomar esa decisión por ustedes. La filo-sofía no resuelve sus dilemas, solo explora su significado.''

Ahora Linda empieza la segunda parte de la sesión. Les enseña a Ángela y a Felipe una meditación simple. ''Cerremos nuestros ojos.''

Después de diez minutos, las mentes de los tres están tranquilas, centradas y receptivas.

''Y ahora,'' dice Linda en voz baja, ''Imaginémonos en el dilema de Ángela. Imagínense sentados en la mesa, sosteniendo el diario personal de su hermano (o de algún ser querido). Puedes sentir su tristeza, su dolor. Puedes ver sus ojos tristes y escuchar sus palabras tristes. Ahora mira el diario que tienes en tus manos. Tienes que tomar una decisión: O lo abres, o lo dejas cerrado. Imagina la felicidad que puedes darle, pero también imagina la privacidad que puedes violar.''

Linda calla por unos minutos, permitiéndoles entrar  en la situación imaginada.

''Ahora,'' continúa con su voz baja, ''escúchense a ustedes mismos. Escuchen la voz de su conciencia, escuchen la voz ética que habla en ustedes. ¿Qué escuchan? ¿Qué ocurre dentro de ustedes?''

Después de un rato Linda les pide que coloquen el diario imaginario en la mesa y que salgan de la habitación imaginaria. Cuando están listos pueden abrir sus ojos.

''En mi meditación,'' Ángela dice, ''me sentí confundida. Cada voz me jaloneaba en una dirección diferente y me sentí desamparada, incapaz de decidir. Pero luego me di cuenta de algo. Me di cuenta de que fuese cual fuese la alternativa que eligiese, violaría algo. Si leía el diario, traicionaría la confianza de mi hermano. Si no lo leía, no podría ayudarlo. Esto me ponía triste. Sentía que no era posible hacer lo correcto. Y entonces me di cuenta súbitamente, de que es así como es la vida: Siempre fallamos en algo... Y tenía ganas de llorar...''

''Gracias por compartir estos momentos tan hermosos con nosotros,'' dice Linda. ''Has vivido un momento realmente filosófico. Fue un momento de 'escuchar' - de entender - una nueva voz en la vida. Sería interesante continuar explorándolo.''

''Bueno... no se,'' duda Ángela. ''Ahora que lo pienso bien, tal vez he sido demasiado sentimental. Ya no estoy segura de si lo que dije es verdad.''

''Claro, una voz es solo una voz, no pretende ser una teoría verdadera. Solo es un hilo dentro del complejo tejido de la realidad humana.''

Se la pasan un rato hablando del descubrimiento revelador de Ángela. Luego es el turno de Felipe de describir su experiencia meditativa.
       ''No tengo mucho que contar. Todo lo que pude pensar es que la voz deontológica era la correcta. Está mal violar la privacidad de alguien así.''

''Está bien,'' dice Linda. ''¿Y? ¿Algo más?''

''Me temo que no. Todo lo que pude pensar es 'eso está mal'. Me quedaba claro que solo estaba escuchando la teoría deontológica. Me daba cuenta de que declarar una teoría ''correcta'' significa silenciar todas las demás voces.  Y a pesar de eso, eso es lo que hice.''

''¡Muy interesante!'' Linda le sonríe a Felipe. ''Le has dado voz a una perspectiva interesante.''

***

''Esto estuvo fascinante,'' dice Ángela. ''Pero por qué empezamos con una discusión académica sobre teorías éticas?¿Por qué no empezamos con una meditación y nos olvidamos de la discusión?''

''Porque si meditamos sobre algo, queremos saber sobre qué estamos meditando. Queremos que nuestras comprensiones provengan de un buen conocimiento de la vida, no de confusiones.''

''Como dijiste,'' remarca Felipe,'' filo-sofía es un diálogo con las voces de la realidad.''

''Exactamente. Ser un filó-sofo es recordar que uno no está solo en sus sentimientos subjetivos y pensamientos subjetivos, sino que uno también está encontrándose con la realidad. No estás solo en los procesos psicológicos, sino también conversando con voces reales. Claro, no estamos negando que tenemos procesos psicológicos - penas y ansiedades y satisfacciones etc., pero estos no son mayormente interesantes para nosotros. Desde la perspectiva filo-sófica nuestra psicología es el suelo que ha dado nacimiento a un asunto principal: nuevas comprensiones de nuevas voces. Es el suelo en el que crecen nuevas flores.''

''Las flores de Sofía.''

''Así es. En la vida cotidiana es muy fácil perdernos en nuestro suelo psicológico. La Filo-sofía nos recuerda que no solo somos suelo, también somos flores.''

''Estás diciendo,'' pregunta Felipe, ''¿que nuestra psicología no es importante? ¿Que no deberíamos preocuparnos en sentirnos mejor o en superar nuestras ansiedades?''
 

 

 

Voces de la Realidad Humana                                                         

Voces 6: Voces del Trascender

Traducido por Carmen Zavala

 


Ana visita a la filó-sofa Linda en su casa. Le quiere consultar sobre un asunto que la tiene preocupada.
       ''Hacia afuera,'' explica Ana, ''todo pareciera estar bien conmigo. Tengo un buen trabajo y un grupo de amigos, y me llevo bien con mi nuevo enamorado. Pero siento una cierta molestia, un aburrimiento. A veces siento que ya he visto todo lo que puede ser visto.''

En la conversación que sigue, Ana describe una serie de ejemplos de su experiencia de molestia. Linda señala que hay un cierto patrón en esa experiencia, y discuten el sentido de ese patrón. Al final de la reunión Ana empieza a entender por qué tiene un montón de energías para empezar nuevos proyectos, pero rápidamente después pierde el interés.

Unos días después Ana regresa donde Linda ''He estado pensando sobre lo que dijimos. Ahora me doy cuenta de que estoy entrampada en una 'teoría' bastante cerrada sobre cómo es que debiera ser la vida. No hay lugar en mi mundo para un progreso gradual, un desarrollo lento, proyectos de largo plazo - todo tiene que ser novedoso y excitante. Pero ¿qué puedo hacer? No puedo cambiar repentinamente. No soy un pedazo de plastelina. No puedo decidir que a partir de ahora empezaré a disfrutar de la rutina.''

''Ana, hasta ahora hemos estado hablando de tu vida, sobre tu 'teoría' del mundo. Podríamos continuar explorando todo eso. Hay mucho más que descubrir y mucho más que decir y, a lo mejor, se abran nuevas puertas. Pero sugiero que emprendamos una nueva dirección. Olvidémonos de tus problemas y de tu aburrimiento. Dejemos de lado tu mundo y discutamos otra cosa.''

''¿Cómo qué?''

''Cualquier tema filosófico, no importa realmente cuál. Pero esta mañana escribí algo sobre trascender - sobre ir más allá de nosotros mismos. ¿Quieres hablar sobre eso?''

''Pero nunca he pensado en mi misma en términos de trascendencia. Ese tema no está conectado a ninguno de mis intereses.''

''Muy bien Ana. Si queremos hacer filo-sofía, no deberíamos preocuparnos demasiado de nuestros problemas personales. Ese es uno de los males de la cultura psicológica: Estamos demasiado preocupados de nosotros mismos, de nuestras preocupaciones, de nuestras ansiedades, penas y satisfacciones. Si queremos crecer filo-sóficamente tenemos que mirar más allá de nuestros asuntos y necesidades personales. Tenemos que crecer más allá de nosotros mismos.''

''Pero Linda ¿cómo es que esta discusión sobre el trascender podría llegar a ser significativa, si es tan ajena a mi vida.''

''Un encuentro con nuevas voces - no importa sobre qué tema - nos lleva más allá de los perímetros de nuestras vidas. Cuando una nueva comprensión toca nuestro ser, nos enseña cómo escuchar más allá de nuestro yo acostumbrado. El momento de una nueva comprensión, cuando una realización despierta todo nuestro ser, es un momento precioso: Es la experiencia de ir más allá de nuestros estrechos límites, de ser más que nosotros mismos. Nos enseña cómo estar en contacto con una realidad más grande.''

''¿Entonces es esto lo que la filo-sofía trata de hacer?''

''Sí,'' dice Linda. ''Esto es para mí el corazón de la filo-sofía: Abrir dentro de mí un nuevo espacio, más amplio que el perímetro habitual de mi vida. Si aprendo cómo escuchar las voces de la realidad, más allá de los patrones usuales de pensamiento y de comportamiento, se abrirá un nuevo mundo para mí, una nueva dimensión de sentido y entendimiento. Filo-sofar es explorar esa dimensión diferente.''

''Entonces para qué discutimos los textos filosóficos de la tradición?''

''Los textos de la tradición de los buenos filósofos nos ayudan a aprender los lenguajes de voces nuevas. Discutirlas es como un ejercicio de escuchar y entender. Claro que este tipo de discusión es muy teórico, pero nos prepara para el verdadero diálogo, para el encuentro vivo. Empecemos pues la clase de lenguaje de hoy día: los lenguajes de la trascendencia.''


MISTICISMO HEJALOT - UN VIAJE CELESTIAL

Literalmente, trascender (o ir más allá) significa elevarse por encima del plano de existencia hacia un nivel superior de la realidad. Esto implica que hay un nivel de realidad que está por encima de la realidad material.
       Algunos místicos hablan de trascendencia en este sentido literal: Trascender es elevarse a un mundo superior. Un ejemplo son los libros enigmáticos del misticismo del Hejalot judío, escrito hace unos 2000 años (mucho antes de la Cábala judía), que describe unos viajes fantásticos hacia el cielo. El místico asciende a los siete palacios celestiales, donde ve grandes maravillas tales como ángeles, palacios, criaturas divinas y el trono divino. (Todo esto pueda que sean metáforas, es difícil saber qué es lo que los autores desconocidos de los libros del Hejalot tuvieron en mente).


PLOTINO -IR MÁS ALLÁ A TRAVÉS DE LA CONTEMPLACIÓN


Es posible, sin embargo, creer en la posibilidad de elevarse a niveles más altos de la realidad sin creer en viajes místicos a otros mundos. Plotino, el filósofo y místico del siglo III, sostenía que la realidad es una serie de emanaciones, de la más perfecta a la menos perfecta: El nivel más alto de realidad es el Uno - una unidad más allá de distinciones, divisiones y del cambio. Del Uno emana el siguiente nivel de realidad llamado el intelecto (Nous). Del intelecto emana el alma y del alma emana la naturaleza, que incluye nuestros cuerpos y el resto del mundo material.
       Toda creación, incluyendo el alma humana, aspira a retornar a su fuente. La parte superior de nuestra alma, por eso, está constantemente volcada hacia el intelecto y el uno. Pero la parte inferior de nuestra alma olvida su fuente y anda preocupada en cosas materiales, tales como los placeres del cuerpo, el dinero, la comida y la fama.
       Es por eso que muchas veces nos identificamos con nuestros deseos más bajos, y olvidamos nuestra fuente más alta y nuestra aspiración verdadera. Pero también somos capaces de identificarnos con las partes superiores del alma. A través de la contemplación podemos volver a nuestra fuente y alcanzar la unión con el intelecto, y a través de éste con el Uno. El alumno de Plotino, Porfirio, refiere que Plotino alcanzó una tal unión cuatro veces a lo largo de los años que permaneció con él.

Si ponemos de lado los detalles del complejo sistema metafísico de Plotino, la idea básica es que podemos ir más allá de nuestros asuntos cotidianos y dirigirnos hacia una realidad más plena, más fundamental, más perfecta. Este ir-más-allá  no significa que literalmente vayamos de un lugar a otro, sino que más bien nos identificamos con nuestra verdadera naturaleza y nuestro verdadero deseo, y nos conectamos a una realidad superior a través de la contemplación.


PAUL TILLICH - LOS SÍMBOLOS QUE NOS CONDUCEN A UN MÁS ALLÁ

Para el teólogo alemán del siglo XX, Paul Tillich, lo 'más allá' no puede ser captado en una descripción o teoría. Esto plantea una pregunta: ¿Cómo sería posible relacionarse con una realidad así?
       Tillich contesta en forma de 'símbolos': Los símbolos pueden apuntar a realidades que están más allá de nuestro conocimiento descriptivo. Por ejemplo, un símbolo religioso como Jesús en la cruz solo es un símbolo- no hay un Jesús en la cruz en el cielo - pero este símbolo nos conduce hacia una realidad divina que no puede ser descrita en palabras o imágenes. Análogamente la bandera nacional apunta al poder y la dignidad del país. Los poemas y la imaginación poética apuntan hacia aspectos de la naturaleza que no pueden ser objetivados.
       Los símbolos deberían distinguirse de las señales. Una señal de tránsito, por ejemplo, es un objeto de metal que apunta a otra cosa, como por ejemplo un hospital que esta cerca, o a la orden de parar. Una señal, al igual que un símbolo, indica algo más allá de sí mismo. Pero mientras que una señal funciona como una convención social arbitraria (el ministerio de transportes decidió lo que una señal significa), el símbolo no depende de una convención. Tiene una vida propia en nuestros corazones y vidas. Por ejemplo, no podemos reemplazar arbitrariamente una misa cristiana con una fiesta bailable y suponer que el nuevo ritual signifique la misma cosa.
       Esto es porque la señal es externa al objeto al que apunta. Un símbolo, por otra parte, no puede ser separado de la realidad a la que apunta. Un símbolo es parte de esa realidad. La bandera nacional no solo indica el orgullo de un país, también es parte de él.
       Más importante aún, un símbolo nos abre realidades que no podemos experimentar de ninguna otra manera. En cambio abre nuestro ser interior a esas otras realidades. En este doble sentido, un símbolo abre una puerta entre nosotros y realidades que están más allá de los límites de nuestro conocimiento. Nos permite participar en ellas y experimentarlas.


KARL JASPERS - TRANSCENDER A TRAVÉS DE MI MODO DE SER

La idea de trascender (lo 'más allá') juega un papel central en los escritos de Karl Jaspers, el filósofo existencialista alemán y psicólogo. De acuerdo a él, en la vida cotidiana nos experimentamos como viviendo en un mundo objetivo - un mundo de piedras, árboles y estrellas. Pero también encontramos pistas - o lo que Jaspers denomina 'claves' - que apuntan hacia lo que queda más allá de la realidad objetiva y más allá de los límites del conocimiento humano.
       Encontramos estas claves en las experiencias cotidianas, en la naturaleza, en la comunicación con otros, en religión, en arte y filosofía. No hay una técnica o método que produce estas experiencias. Las recibimos como un regalo. Cuando las contemplamos, percibimos la sensación  de los límites de nuestro conocimiento. Las claves entonces traen la realidad trascendente a nuestras mentes y nos ponen en contacto con ella. Sin embargo, las claves no nos pueden dar un conocimiento positivo sobre lo 'más allá'. La trascendencia no es una realidad objetiva que pueda ser captada por descripciones objetivas y teorías.
       Por esta razón, leer una clave no es como mirar un objeto que está fuera de mí y que es independiente de mí. El modelo sujeto-objeto no puede ser aplicado a la realidad trascendente, porque la clara distinción entre los dos no se sostiene. Solo puedo leer una clave a través de mi propia forma de ser, a través de mis esfuerzos para alcanzarla. Sólo puedo leerla llegando a ser mi verdadero yo (o lo que Jaspers llama 'existenz'), a través de mi relación auténtica hacia mí mismo y hacia la vida. Conectarse con lo 'más allá' a través de claves, por lo tanto, es una acción interior. No puede ser verificado ni transmitido de manera objetiva o generalizada.


NIETZSCHE - SUPERÁNDOME A MÍ MISMO

Friedrich Nietzsche, el filósofo del siglo XIX, niega la existencia de una realidad trascendente o divina que está más allá del mundo material. Sin embargo, la idea de trascender juega un papel importante, en su filosofía - en la forma de una auto-trascendencia, trascendencia del yo o auto-superación- significa ir más allá de mi naturaleza y crear mi yo, mis valores, mi vida.
       Para Nietzsche, nuestro yo natural son materiales en bruto: necesidades caóticas e impulsos y deseos. Nuestro reto en la vida es ir más allá de este material primario moldeándolo, configurándolo, dándole forma. En este sentido somos los creadores artísticos de nuestras propias vidas, pero también somos la creación misma.
       Tenemos entonces que nuestra tarea es de superarnos y ser una auto-creación, o un 'super-hombre'. En efecto, la vida noble- la vida del superhombre - es un proceso constante de superación apasionada e intensa. Tal como Nietzsche dice en
Así habló Zarathustra, el hombre es una soga sobre el abismo, un constante cruzarlo.
       Este proceso es extremadamente difícil. La gente muchas veces es demasiado débil, floja y conformista para esta peligrosa e intensa lucha por auto-superarse. Muchas veces optamos por el confort y la seguridad y queremos ser como otros. En ese sentido, el superhombre no solo supera sus energías naturales animales, sino también al animal-manada en él, al 'carnero' que quiere seguir a la manada.

***


''¡Qué aproximaciones tan diferentes!'' señala Ana. ''Pero también hay una similitud: Todos estos pensadores están insatisfechos con la vida común y corriente. Quieren algo superior, algo más real.''

''Un punto interesante, Ana. Y lo buscan de diferentes maneras: a través de viajes místicos, a través de la contemplación, a través de símbolos, siendo auténticos, superando mis bajas pasiones y necesidades.''

Linda y Ana discuten sobre esto algunos minutos. Luego Linda dice, ''Hasta ahora, Ana, hemos estado pensando sobre estos textos desde la perspectiva de nuestros conceptos y opiniones comunes. Este modo de pensar está bien, pero tiene sus limitaciones. Solo expresa un modo de entender, una 'voz' específica. Hay otros modos de entender, basados en diferentes conceptos, diferentes presupuestos, diferentes conexiones lógicas.''

''Pero Linda, no puedo pensar en ningunas otras 'voces' en mí, excepto por mi modo común de pensar y comprender.''

''Tienes razón, Ana. Normalmente, estamos tan inmersos en nuestras actitudes familiares que no somos concientes de otras fuentes de comprensión, otras fuentes de 'voces', otras 'voces' de la realidad. No es fácil conectarse a esas otras fuentes. Nuestros patrones cotidianos de pensamientos y emociones las ignoran o reprimen. El resultado es que nos identificamos con nuestra 'voz' común, con nuestro modo común de comprender. Invitemos hoy a otras 'voces' a entrar en nosotros. Dejemos que se abra dentro de nosotros un espacio interior y dejemos que hablen en nosotros.''

''Estás hablando de meditación?''

''Estoy hablando de manera más general de contemplación filosófica. Contemplación filosófica significa que escuchamos otras 'voces', otras diferentes que las comunes que ya conocemos de la vida cotidiana. Un modo de hacerlo es usando un texto que nos toca. Hay algo que te tocó emocionalmente de estas cinco aproximaciones acerca del trascender?''

''Sí, la idea de Jaspers de que me puedo conectar con algo más allá de mí mismo solo cuando soy yo mismo. No estoy segura de por qué esta idea me conmovió, ya que no creo en Dios. Su 'más allá' no es mi 'más allá'.''

''Bien. Leamos unos cuantos párrafos de Jaspers e invitemos a entrar en nosotros una forma de comprensión distinta. Quiero enseñarte una meditación de texto, que está basada en una técnica ancestral llamada Lectio Divina. Hoy haremos la versión más simple. En otro momento te enseñaré maneras más complejas de hacerlo.''

Ahora Linda instruye a Ana a calmar su mente. Luego le da una cita de Jaspers y le pide que lea el texto muy despacio. ''Cuando leas, abre un espacio dentro de ti para que el texto hable. Trata de entenderlo, pero no impongas tus ideas sobre él. Haz a un lado tus ideas y opiniones, y simplemente escucha qué es lo que esas palabras te dicen.''

Ana lee muy lentamente y en voz muy baja, casi susurrando:

           Leer claves es tan distinto a comprender a un ser independiente de mí, que es casi imposible a menos de que
           sea yo mismo... En mis acciones, de resistencia, éxito, fracaso y de pérdida... Tengo las experiencias en las que
           escucho la clave. Qué sucede, y qué hago en ella, es como pregunta y respuesta. Me entero de lo que me
           pasa, al reaccionar con respecto a ello. Mi lucha conmigo mismo y con las cosa, es una lucha por la
           trascendencia... Lo que capto al leer claves de trascendencia es así un ser al que escucho al LUCHAR por él.
           Efectivamente solo con el ser trascendente es que tengo la sensación de ser de verdad; solo allí encuentro la
           paz. Pero siempre estoy de vuelta en una lucha sin descanso, estoy abandonado como alguien perdido; me
           pierdo cuando pierdo el contacto con el ser.''
                                                                                      (PHILOSOPHY, Volume 3, Springer-Verlag 1956, pp. 131-133).

''Es suficiente, Ana. ¿Alguna parte del texto te conmovió?''

''Sí, la parte que dice: 'Efectivamente solo con el ser trascendente es que tengo la sensación de ser de verdad; solo allí encuentro la paz.' Sentí que me decía que solo soy yo misma cuando estoy más allá de mí misma. Cuando estoy entrampada en mi estrecho yo, cuando estoy ocupada con mis asuntos personales, no soy realmente yo misma. Tal vez esto no sea lo que Jaspers quiso decir, pero es lo que las palabras me dicen a mí.''

''Bien. Ahora concéntrate en este parágrafo, y deja que el texto hable dentro de ti. Léelo varias veces y simplemente escucha interiormente la 'voz' que te está hablando. También puedes hacer preguntas si quieres.''

Ana lee lentamente tres a cuatro veces. Después de un rato Linda pregunta, ''¿Puedes recordar momentos en el pasado en los que esta 'voz' habló dentro de ti?''

''Sí, la semana pasada, en medio de un día ocupadísimo. Fue al final del semestre y tenía unos exámenes muy importantes. Estudiaba desde la mañana hasta la medianoche y estaba bajo mucha presión, pero también muerta de aburrimiento. Ya no podía aguantarlo más. Y entonces miré hacia afuera por mi ventana y vi un pajarito en un árbol. Y de repente sentí que la vida es mucho más que mis exámenes, mucho más amplia que mi aburrimiento - que la vida no sólo me incluye a mí, sino también a ese pájaro, y al árbol, y a todos los pájaros en esta ciudad, a todos los árboles del mundo. Me di cuenta de que solo soy un pequeño átomo en un océano inmenso. Sentí una gran paz. Mi ansiedad y mi aburrimiento ya no eran el centro del universo. Regresé a mis libros y el resto del día continué estudiando, pero sin presión. No puedo explicarlo. Sentí como si ya no fuera solo Ana. Yo era más que Ana, estaba con el mundo entero y, sin embargo, era sin duda yo misma.''

''Esa es una voz muy bonita, Ana. Explorémosla juntos.''

''¿Quieres decir analizarla?''

''Más tarde Ana. Primero sugiero que la ''escuches'' un poco más. Invítala a hablar dentro de ti. Haz a un lado la Ana de todos los días, tu modo de comprensión cotidiano, y deja que esta otra 'voz' hable. ¿Puedes conectarte con ella?''

''Sí, creo que sí puedo.''

''Bien, entonces mantente conectada y hablemos de ti, de tu aburrimiento, de la vida en general. Veamos qué es lo que esa otra Ana tiene que decir.''

Luego Linda y Ana analizan esa nueva voz, sus presupuestos, su lógica interna, su lenguaje. En una reunión posterior Ana regresará a esa voz y a lo mejor encuentre otras voces más.

Linda explica que en la práctica filosófica no basta con explorar nuestros patrones de comprensión existentes, porque también queremos ir más allá de ellos hacia horizontes más grandes. No es suficiente escuchar la 'voz' de nuestro pequeño perímetro, también queremos abrirnos a otras voces de la realidad humana.
       ''Hay un punto en el que ya no eres simplemente tu 'voz' usual. Los muros de tu estrecho mundo se desmoronan y fuentes dormidas de nuevas voces despiertan. Llegar a este punto de quiebre no es solo un asunto de hablar y analizar. Es un asunto de modo de ser. Por eso es que filo-sofía no es simplemente filosofía. Las voces son mucho más que ideas, porque también vienen de fuentes de vida que las animan. Por eso, invitar a una nueva voz a entrar dentro de ti es mucho más que teorizar. Es abrir un espacio dentro de ti, prestando atención a nuevas experiencias y a nuevas voces, recibiéndolas y asumiéndolas.
       ''Ese es el punto de la ruptura: Ya no perteneces a una voz específica, porque estás con todas las voces de la realidad. Tu psicología puede ser que continúe funcionado con los mismos viejos patrones, pero tu comprensión ahora está abierta a muchas fuentes de comprensión, de vida, plenitud. Este es el punto de Sofía.''


''Por supuesto que deberían. En la dimensión psicológica van a continuar haciendo todo eso. Sin la dimensión psicológica no hay vida. No hay flores sin suelo.''

''Pero Linda, no veo como la filo-sofía vaya a ayudar a la gente. ¡Sus dificultades y sus penas no van a desaparecer!''

''Puede ser Ángela. El dolor lastima, la confusión es confusa, el tedio aburre, la ansiedad asfixia - esos son los hechos. La Filos-sofía no trata de deshacer estos hechos psicológicos, sino que trata de desocultar su significado. Los poetas escriben poemas sobre ellos, los filósofos filo-sofan sobre ellos. La filo-sofía no resuelve problemas en la vida, sino que desarrolla una conciencia adicional de sus significados, de su riqueza de su profundidad. Porque a pesar de que en el nivel psicológico nuestros dolores y ansiedades son difíciles, en el nivel adicional son nuestro tesoro. No tenemos ningún tesoro más rico que estos, no tenemos un suelo más rico que la vida que estamos viviendo ahora.''



 

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