CURSO DE PRÁCTICA FILO-SÓFICA
LECCIÓN 3: LA ESTRUCTURA DEL PERÍMETRO
Traducido por Carmen Zavala
Mi perímetro – mi mundo tal como lo vivo y como me relaciono con él – tiene una estructura definida. En otras palabras, mi perímetro no es una colección arbitraria de hechos no relacionados entre sí, sino que está organizado de alguna manera específica. Las paredes de mi mundo tienen una forma particular.
Podemos pensar en la estructura del perímetro de la persona como que está compuesto por tres elementos:
El primer elemento son los patrones: patrones de comportamiento, de emociones, de pensamiento, de actitud. Un patrón significa repeticiones de un mismo tema. Un ejemplo simple es el de una persona que desconfía de otra gente. Una y otra vez, esta persona se protege de otros, les atribuye motivaciones suspicaces y los pone a prueba.
El segundo elemento en la estructura del perímetro es el poder de estos patrones. Sentimos este poder cuando tratamos de cambiar nuestros patrones. Entonces descubrimos que el cambio es difícil, porque el patrón como que “quiere” mantenerse. Ofrece resistencia. Necesitamos de un esfuerzo y determinación especial para poder superarlo. Por ejemplo, el hombre desconfiado necesita de un esfuerzo conciente para superar su patrón de suspicacia. Muchas veces solo lo logra por un tiempo limitado y luego recae.
El tercer elemento es la concepción que expresa el patrón. Cuando sigo un patrón, esto quiere decir que interpreto la situación de determinada manera. Por ejemplo, si me molesto cada vez que mi esposa está en desacuerdo conmigo, entonces mi cólera puede entenderse como que dice: “Amor quiere decir que somos iguales”. Mi comportamiento y mis emociones y expectativas expresan una cierta teoría sobre la naturaleza del amor. Análogamente, si tengo un patrón de comportamiento de trato suspicaz con otras personas, entonces este comportamiento puede ser entendido como que dice: “La gente no es de confiar” En otras palabras, tengo una teoría sobre el sentido de el Otro (tal vez similar a la teoría de “el Otro como peligro” de Ortega y Gasset). En este sentido, todos tenemos teorías filosóficas sobre las cuestiones básicas de la vida, aunque usualmente no seamos concientes de ellas.
En las próximas lecciones examinaremos en detalle cada uno de estos tres elementos.
EJEMPLO
Miguel es un joven misterioso. Es difícil saber qué es exactamente lo que piensa y siente. Si le preguntas: “Qué te pareció la película?” puede ser que se ría y diga: “Definitivamente se trató de una película.” Y si le preguntas cómo se siente, puede ser que te diga: “ ¿Así que quieres ponerle una etiqueta a mis sentimientos?”
Nunca ha tenido una enamorada estable. Hace poco llevó a Silvia a ver una película, pero los mensajes encontrados que él daba, la confundían y no lograba comprender qué es lo que él quería. Más tarde le contó en confidencia a un amigo que no podía determinar si ella le gustaba o no – e inmediatamente se arrepintió de haber pronunciado esas palabras. Es más, siempre que tiene que tomar una decisión se siente ansioso. Después de tomar una decisión muchas veces de siente frustrado y triste. Pero cuando sus amigos le dicen: “Te ves triste hoy día, Miguel”, se molesta.
Podemos ver un patrón definido en el comportamiento, la actitud y las emociones de Miguel: No se identifica a sí mismo con ningún sentimiento u opinión específicos. Trata de permanecer en la vaguedad y la ambivalencia – no solo ante los ojos de otros, sino también ante sí mismo.
Este patrón ejerce un poder sobre él. Lo sigue automáticamente, sin pensar. Y cuando toma conciencia de éste y trata de resistirse a él, siente lo difícil que es. Es necesario hacer un esfuerzo especial para superar la ansiedad, la tristeza, el molesto sentimiento de ser etiquetado.
Este patrón también expresa una cierta concepción, porque dice algo así como:”No soy una cosa definida:” En otras palabras, Miguel tiene una teoría filosófica sobre la naturaleza del yo: que el yo es (o debería ser) ambiguo e indeterminado. Esta no es una teoría que piensa en sus pensamientos concientes, sino una teoría que vivencia en sus emociones y comportamientos. Un consultor filo-sófico podría ayudarlo a explorar los detalles de su concepción, examinar su validez, e investigar formas alternativas de entenderse a sí mismo.
EN LA PRÁCTICA FILOSÓFICA
La investigación de los patrones y concepciones individuales es muy importante en la práctica filo-sófica. Ésta asegura que estamos tratando con la “filosofía vivida” de la persona – con sus comportamientos, emociones y actitudes cotidianas, no simplemente con sus opiniones y pensamientos abstractos. Una investigación que solo se ocupa de ideas abstractas y no de la vida concreta, al igual que una investigación que se ocupa de la vida concreta pero no de ideas, no es realmente filo-sófica.
En la consultoría filo-sófica normalmente empezamos investigando los patrones de las personas. Una vez que se han expuesto algunos patrones, la consultoría continúa hacia las concepciones expresadas por estos patrones. La transición de los patrones hacia las concepciones es extremadamente importante, porque es una transición de la vida concreta (comportamientos, emociones, etc.) hacia la filo-sofía. Este es el punto de conexión entre el nivel de los hechos (“Esto es como me comporto y siento”) y el nivel filosófico (“El yo es indefinido”), entre el nivel de los comportamientos y las emociones y el nivel de las ideas.
Una transición análoga puede darse también entre un grupo de compañeros filo-sóficos. Un grupo de compañeros filo-sóficos es un pequeño grupo de buscadores que se encuentran cada cierto tiempo. Por eso se conocen muy bien entre ellos y pueden ayudarse el uno al otro a explorar y entender sus patrones y concepciones.
Sin embargo, en el taller filo-sófico, que normalmente se limita a varias horas, es difícil explorar la vida personal de cada participante. Muchas veces es más fácil hacer la transición en la dirección opuesta: de ideas a patrones. Los participantes pueden empezar con algunas ideas generales sobre alguna cuestión (amor, sentido, libertad, etc.) y luego examinar como estas y otras ideas similares se expresan en su vida cotidiana personal.
EJERCICIO
- Toma en cuenta varias teorías sobre la naturaleza del Otro (puedes encontrar varias de estas teorías en mis Voces 1 - www.geocities.com/ranlahav/Spanish_Voices_1.html)
- Obsérvate a ti mismo o a alguna otra persona que conozcas bien, interactuando con otras personas.
- Trata de formular los patrones predominantes en estas interacciones, su poder y su concepción (o concepciones). Normalmente es muy difícil darnos cuenta de nuestros propios patrones o concepciones sin la ayuda de un filó-sofo experimentado. Por esa razón tal vez te sea más fácil examinar a otra persona.
Un dato: Un buen punto de partida es centrarse en los comportamientos y emociones inusuales, que son peculiares de la persona en cuestión.