Voces de la Realidad Humana
Voces 5: Voces de lo Correcto y lo Incorrecto
Traducido por Carmen Zavala
Ángela y Felipe visitan a la filó-sofa Linda en su casa.
''Estamos disfrutando tu taller de filo-sofía'' le dice. ''Pero nos preguntamos ¿cuál es la diferencia entre practica filosófica y psicoterapia?''
''Esa es un pregunta difícil, porque hay muchos enfoques diferentes acerca de la psicoterapia y de la práctica filo-sófica. Pero yo diría que una diferencia importante es que: La psicología trata con la psique de la persona - por lo que se llama 'psico-logía'. Se centra en los procesos subjetivos que se dan en (o entre) las personas: emociones, pensamientos, comportamientos, etc.
Por el contrario, la práctica filosófica, o filo-sofía, se centra en algo que no ocurre en la subjetividad de la persona, sino entre la persona y algo más. Se centra en el diálogo entre el individuo y lo que yo llamo 'voces de la realidad humana'.
''Cuando dices 'voces', ¿te refieres a ideas, significados?''
''No exactamente Ángela. Una idea, o un significado, puede ser algo abstracto e impersonal, algo que no me toca. Con 'voz' quiero decir algo que podría llamarse 'una idea viva': una idea (o significado) que me mueva, que me habla, que me tienta, que crea en mí una nueva forma de comprensión. Y puedo responder a ella y conversar con ella- en otras palabras, filosofar.''
''¿Estas hablando sobre voces inconscientes en nuestras mentes? Me parece que Freud habló de ser conscientes de nuestras experiencias reprimidas, inconscientes.''
''No creo Felipe, que esos conceptos psicológicos puedan ser de ayuda aquí. No traduzcamos filo-sofía a la jerga psicología. Las voces de la realidad no son simples creaciones de nuestra mente. Expresan un cierto modo de comprensión - tienen una lógica interna, presupuestos, distinciones, redes de conceptos. Nos dicen algo, algo que podemos comprender, comunicar y discutir. Este es lo central de la filo-sofía: las voces de la realidad humana, o si prefieres - 'las ideas vivas'.''
''Ya veo,'' dice Felipe. ''Pero pensé que las psicoterapias también tratan de ideas - por ejemplo de la idea de amor.''
''La mayoría de las psicoterapias consideran al amor como un evento psicológico - un proceso subjetivo dentro de la persona. Los terapeutas normalmente no suelen filosofar con sus clientes sobre los conceptos de amor. Estoy de acuerdo con que algunas terapias, como la terapia existencialista, filo-sofan hasta cierto punto. Por eso no son totalmente psicológicas. Contienen un elemento filo-sófico.''
''¿Tu dirías que la psicoterapia y la filo-sofía son dos maneras distintas de ayudar a las personas a hacer frente a sus dificultades personales?''
''No. No me parece, y esa es otra de las diferencias importantes entre psicoterapia y filo-sofía. Una terapia, por definición, trata de mejorar la vida de la persona: resolver un problema personal, aliviar sentimientos difíciles, mejorar el funcionamiento de la familia, etc. Para mí ese no es el objetivo de la verdadera filo-sofía. La filo-sofía no trata de resolver ni mejorar nada. Su objetivo es un diálogo con las voces de la realidad humana, y las nuevas comprensiones que surgen de esto en nosotros. En ese sentido un filó-sofo es más un poeta que un psicólogo.''
''Eso es un poco abstracto,'' dice Felipe.''¿Puedes dar un ejemplo?''
''Claro. Tomemos por ejemplo un tema que se discute mucho en la filosofía standard académica: lo correcto y lo incorrecto.
Para entender este tema, digamos que tienes un dilema moral (ético). Por ejemplo, puedes optar por mentir y hacer que tu amiga se sienta feliz, o decirle la verdad y herirla. O puedes, por una parte, hacer un esfuerzo especial para cumplir una promesa o, de lo contrario, romperla porque nadie lo sabrá jamás, ni a nadie le importa. ¿Cómo decidir qué acción es moralmente (éticamente) correcta? ¿Cómo podemos determinar lo que DEBERÍAMOS hacer?
Las múltiples aproximaciones éticas dan diferentes respuestas. Podemos tomarlas como diferentes voces éticas que hablan dentro de nosotros y nos mueven, por lo menos de vez en cuando.''
EMMANUEL KANT - RESPETO POR EL DERECHO DE LA PERSONA
A la respuesta que da el filósofo alemán del siglo XVIII, Emmanuel Kant comúnmente se le denomina ética 'deontológica' o 'basada en el deber ser'. Para Kant, mis acciones son moralmente correctas si actúo con la intención de llevar a cabo mis deberes morales.
¿Qué cuenta como un deber moral? Kant cree que hay una ley moral general tal, que determina todos nuestros deberes morales. Ofrece varias formulaciones de esa ley, a las cuales considera equivalentes entre ellas.
Según una de estas formulaciones, nuestro deber es actuar de modo tal que se respete a las personas involucradas (tanto a mí como a los demás) como individuos racionales y autónomos. Mas precisamente, deberíamos tratar a las personas involucradas, no como medios para algún propósito, pero también como teniendo un valor inherente como personas. Por ejemplo, estaría moralmente mal esclavizar a otra persona, porque la estaría utilizando como una herramienta para mi propia satisfacción. Análogamente, estaría mal mentirle a alguien, porque estaría manipulándola sin respetar su derecho a saber y decidir libremente.
Desde esta perspectiva, cuando enfrento un dilema ético, debería preguntarme a mí mismo: ¿cómo puedo cumplir con mi obligación de respetar a las personas como personas racionales y autónomas? En otras palabras, ¿cómo me comporto de modo tal, que respete su derecho a controlar sus vidas, sus derechos sobre sus propiedades, la responsabilidad de sus acciones, etc.?
JOHN STUART MILL - LA MÁXIMA FELICIDAD POSIBLE
El filósofo británico del siglo XIX John Stuart Mill nos ofrece una respuesta diferente (que desarrolló a partir de la filosofía de Jeremy Bentham). Desde esta perspectiva, una acción es moralmente correcta o incorrecta solo si tiene influencia en la felicidad o el sufrimiento de las personas. Si no afecta a nadie, entonces no es correcta ni incorrecta.
Lo que hace que mis acciones sean correctas o incorrectas son sus consecuencias: Son moralmente correctas si conllevan más felicidad (o menos sufrimiento) que otras acciones alternativas que pude haber llevado a cabo.
Por lo tanto, siempre que soy libre de elegir entre múltiples acciones, debería escoger la que le aporte la mayor felicidad a la mayor cantidad posible de personas (incluyéndome a mí). Por ejemplo, debería decir la verdad en vez de mentir cuando la verdad puede aportar más felicidad que la mentira. Pero debería mentir si la mentira probablemente tenga como resultado más felicidad.
Mill llamó a su aproximación 'utilitarismo', porque nos dice que maximicemos la 'utilidad', que para el significaba felicidad.
Desde esta perspectiva, cuando enfrento un dilema, debería preguntarme a mí misma. ¿Cómo actúo de modo tal que aumente la felicidad de la mayor cantidad posible de personas (incluyéndome a mí misma)?
Una sub-rama del utilitarismo (quizás en la que el propio Mill creía) debería mencionarse aquí: el utilitarismo-de-las-reglas. El utilitarismo-de-las-reglas no se centra en la felicidad producida por una acción particular, sino por la felicidad producida por TIPOS de acciones. Se centra, por ejemplo, no en las consecuencias de mi mentira particular, sino en las consecuencias de las mentiras en general.
Según esto, cuando enfrento un dilema ético debería preguntarme a mí mismo: Si la mayoría de la gente actuara como yo, ¿qué tipo de acciones tendrían como resultado una mayor felicidad para el mundo?
ARISTÓTELES: SER UNA PERSONA VIRTUOSA
La aproximación llamada 'Ética de la Virtud', era común en la antigua filosofía griega, aunque ha sido actualizada por una serie de pensadores contemporáneos. Según esta visión la cuestión ética básica no es ''Cuál es la acción correcta?'' sino más bien ''¿Qué es una persona virtuosa?'' o en otras palabras ''¿Qué rasgos de personalidad son virtudes?''
Si, sin embargo alguien insiste en hacer la pregunta: ''¿Pero qué acción es moralmente correcta?'' la respuesta podría ser: ''Cuando te vuelvas virtuoso, la acción correcta se da automáticamente''.
Todo depende entonces de cómo entendemos qué es una persona virtuosa. Y los diferentes filósofos han desarrollado diferentes respuestas a esta pregunta. Cada respuesta refleja diferentes rasgos de personalidad como virtudes.
Para Aristóteles, las virtudes morales son hábitos que aprendemos y desarrollamos en la práctica y que se encuentran entre los dos extremos: entre el exceso y la falta. La valentía, por ejemplo se encuentra entre la cobardía y imprudencia. De manera similar, la moderación es una virtud porque se encuentra entre la búsqueda del placer y la abstinencia.
Desde esta perspectiva, si enfrento un dilema moral, debería preguntarme a mí mismo: ¿Qué tipo de persona debería ser? ¿Qué rasgos personales debería mantener y desarrollar?
Si por ejemplo, me pregunto, cuánto dinero debería donar a las organizaciones caritativas, debería preguntarme a mí mismo: ¿Debería ser una persona mezquina? ¿O generosa? ¿O algo en medio de los dos?
CAROL GILLIGAN - DESARROLLANDO RELACIONES DE CUIDADO
Carol Gilligan, una psicóloga norteamericana contemporánea fue una de las pioneras de la así llamada 'ética feminista' o 'ética del cuidado'. En su libro En una Voz Diferente sugirió que la ética tradicional representa maneras masculinas de pensar. Luego pasó a identificar una manera femenina de pensar ético, basado en el concepto de 'cuidado'.
Poniendo de lado la cuestión de machos versus hembras, el punto de Gilligan era distinguir dos tipos de ética: la ética basada en la justicia y la basada en el cuidado. Las aproximaciones basadas en la justicia ('masculinas'), tales como la ética utilitaria y la ética deontológica, se centran en la cuestión de quién está en lo correcto y quién está errado. Tratan de definir principios generales que determinarían lo correcto y lo errado. Su preocupación principal radica en cómo respetar al individuo como individuo - respetar sus derechos, su libertad, su felicidad.
Por otra parte, en la ética del cuidado (que Gilligan considera femenina) lo importante es la relación de cuidado entre las personas. La preocupación principal no es cómo respetar los derechos de los individuos, sino como desarrollar y mantener relaciones personales de cuidado del otro.
Desde esta perspectiva, cuando enfrentamos un dilema ético, nuestra pregunta principal no debería ser, ¿qué es lo correcto y qué el incorrecto?, sino más bien: ¿Cómo puedo comportarme de manera tal que exprese y desarrolle relaciones de cuidado entre nosotros?
***
''Estas teorías éticas no son completamente nuevas para nosotros,'' dicen Angela y Felipe. ''Ya las mencionaron en nuestras clases en la universidad.''
''Muy bien,'' dice Linda. ''Eso va a hacer las cosas más fáciles. Ahora quisiera que continuáramos con dos pasos más. Primero discutamos estas cuatro teorías y tratemos de entender lo que nos dicen, como en las discusiones académicas. Queremos aclarar su lógica interna, sus implicancias y presupuestos, sus puntos fuertes y sus puntos débiles, en las que coinciden entre ellas y en las que se diferencian.
Pero a diferencia de las discusiones académicas, no estamos tratando de determinar cuál es la aproximación 'correcta'. Solo queremos explorar lo que esas teorías nos dicen en la vida cotidiana.''
''¿Y cuál va a ser nuestro segundo paso?''
''Bueno Ángela, vamos a hacer un ejercicio de meditación sobre estas teorías.''
La palabra 'meditación' toma por sorpresa a Felipe y a Ángela. Linda sonríe. ''Ya van a entender pronto.''
Mas o menos una hora se la pasan discutiendo las cuatro aproximaciones éticas y analizando una serie de estudios casuísticos de dilemas éticos, algunos imaginarios y otros reales.
Ángela les dice que algunos días atrás experimentó un dilema. Su hermano estaba deprimido, pero no le decía la razón. Más tarde encontró su diario personal en la mesa. Su primera reacción fue abrir su diario y leerlo, de modo que pudiera entender su problema y estar en capacidad de ayudarlo. Pero por otra parte pensaba que no tenía derecho de violar su privacidad. Estuvo sentada un largo rato en la mesa, con el diario en la mano, incapaz de decidirse.''
''Esto es un choque entre la voz deontológica y la voz utilitaria,'' sugiere Felipe. ''Respetar el derecho a la privacidad de la persona versus hacerla más feliz.''
Discuten por un rato. Luego analizan unos cuantos dilemas personales más.
''Está bien,'' resume Linda. ''Creo que tenemos una buena comprensión de estas cuatro voces éticas. En la literatura filosófica normalmente se las ve como contradictorias entre sí. Los filósofos que se consideran utilitaristas, por ejemplo, debaten contra los deontologistas, y los deontologistas se defienden y responden con sus propios ataques.
"Pero para nosotros esta controversia académica es irrelevante. Cada una de estas teorías expresa una intuición moral real en nuestras vidas. Cada una expresa una voz real - una voz que habla en nosotros en determinadas situaciones y no en otras. Como son muchas las voces éticas que hablan en nosotros, no solo una es una teoría 'correcta'."
''Lo que nos estás diciendo,'' sugiere Ángela, ''es que en filo-sofía el punto principal no es si la idea es correcta, sino si es real para nosotros - en otras palabras, si habla en nosotros, si es activa en nuestras vidas.''
''Espera,'' objeta Felipe. ''¿Acaso no es necesario decidir cuál teoría es correcta para tomar decisiones éticas?''
''Claro que tenemos que tomar decisiones,'' explica Linda. ''Y si las diferentes voces éticas se contradicen entre sí, entonces vamos a tener que decidir si seguir la voz deontológica, o al utilitarismo, con alguna otra voz. Pero no es el papel de la filo-sofía tomar esa decisión por ustedes. La filo-sofía no resuelve sus dilemas, solo explora su significado.''
Ahora Linda empieza la segunda parte de la sesión. Les enseña a Ángela y a Felipe una meditación simple. ''Cerremos nuestros ojos.''
Después de diez minutos, las mentes de los tres están tranquilas, centradas y receptivas.
''Y ahora,'' dice Linda en voz baja, ''Imaginémonos en el dilema de Ángela. Imagínense sentados en la mesa, sosteniendo el diario personal de su hermano (o de algún ser querido). Puedes sentir su tristeza, su dolor. Puedes ver sus ojos tristes y escuchar sus palabras tristes. Ahora mira el diario que tienes en tus manos. Tienes que tomar una decisión: O lo abres, o lo dejas cerrado. Imagina la felicidad que puedes darle, pero también imagina la privacidad que puedes violar.''
Linda calla por unos minutos, permitiéndoles entrar en la situación imaginada.
''Ahora,'' continúa con su voz baja, ''escúchense a ustedes mismos. Escuchen la voz de su conciencia, escuchen la voz ética que habla en ustedes. ¿Qué escuchan? ¿Qué ocurre dentro de ustedes?''
Después de un rato Linda les pide que coloquen el diario imaginario en la mesa y que salgan de la habitación imaginaria. Cuando están listos pueden abrir sus ojos.
''En mi meditación,'' Ángela dice, ''me sentí confundida. Cada voz me jaloneaba en una dirección diferente y me sentí desamparada, incapaz de decidir. Pero luego me di cuenta de algo. Me di cuenta de que fuese cual fuese la alternativa que eligiese, violaría algo. Si leía el diario, traicionaría la confianza de mi hermano. Si no lo leía, no podría ayudarlo. Esto me ponía triste. Sentía que no era posible hacer lo correcto. Y entonces me di cuenta súbitamente, de que es así como es la vida: Siempre fallamos en algo... Y tenía ganas de llorar...''
''Gracias por compartir estos momentos tan hermosos con nosotros,'' dice Linda. ''Has vivido un momento realmente filosófico. Fue un momento de 'escuchar' - de entender - una nueva voz en la vida. Sería interesante continuar explorándolo.''
''Bueno... no se,'' duda Ángela. ''Ahora que lo pienso bien, tal vez he sido demasiado sentimental. Ya no estoy segura de si lo que dije es verdad.''
''Claro, una voz es solo una voz, no pretende ser una teoría verdadera. Solo es un hilo dentro del complejo tejido de la realidad humana.''
Se la pasan un rato hablando del descubrimiento revelador de Ángela. Luego es el turno de Felipe de describir su experiencia meditativa.
''No tengo mucho que contar. Todo lo que pude pensar es que la voz deontológica era la correcta. Está mal violar la privacidad de alguien así.''
''Está bien,'' dice Linda. ''¿Y? ¿Algo más?''
''Me temo que no. Todo lo que pude pensar es 'eso está mal'. Me quedaba claro que solo estaba escuchando la teoría deontológica. Me daba cuenta de que declarar una teoría ''correcta'' significa silenciar todas las demás voces. Y a pesar de eso, eso es lo que hice.''
''¡Muy interesante!'' Linda le sonríe a Felipe. ''Le has dado voz a una perspectiva interesante.''
***
''Esto estuvo fascinante,'' dice Ángela. ''Pero por qué empezamos con una discusión académica sobre teorías éticas?¿Por qué no empezamos con una meditación y nos olvidamos de la discusión?''
''Porque si meditamos sobre algo, queremos saber sobre qué estamos meditando. Queremos que nuestras comprensiones provengan de un buen conocimiento de la vida, no de confusiones.''
''Como dijiste,'' remarca Felipe,'' filo-sofía es un diálogo con las voces de la realidad.''
''Exactamente. Ser un filó-sofo es recordar que uno no está solo en sus sentimientos subjetivos y pensamientos subjetivos, sino que uno también está encontrándose con la realidad. No estás solo en los procesos psicológicos, sino también conversando con voces reales. Claro, no estamos negando que tenemos procesos psicológicos - penas y ansiedades y satisfacciones etc., pero estos no son mayormente interesantes para nosotros. Desde la perspectiva filo-sófica nuestra psicología es el suelo que ha dado nacimiento a un asunto principal: nuevas comprensiones de nuevas voces. Es el suelo en el que crecen nuevas flores.''
''Las flores de Sofía.''
''Así es. En la vida cotidiana es muy fácil perdernos en nuestro suelo psicológico. La Filo-sofía nos recuerda que no solo somos suelo, también somos flores.''
''Estás diciendo,'' pregunta Felipe, ''¿que nuestra psicología no es importante? ¿Que no deberíamos preocuparnos en sentirnos mejor o en superar nuestras ansiedades?''
''Por supuesto que deberían. En la dimensión psicológica van a continuar haciendo todo eso. Sin la dimensión psicológica no hay vida. No hay flores sin suelo.''
''Pero Linda, no veo como la filo-sofía vaya a ayudar a la gente. ¡Sus dificultades y sus penas no van a desaparecer!''
''Puede ser Ángela. El dolor lastima, la confusión es confusa, el tedio aburre, la ansiedad asfixia - esos son los hechos. La Filos-sofía no trata de deshacer estos hechos psicológicos, sino que trata de desocultar su significado. Los poetas escriben poemas sobre ellos, los filósofos filo-sofan sobre ellos. La filo-sofía no resuelve problemas en la vida, sino que desarrolla una conciencia adicional de sus significados, de su riqueza de su profundidad. Porque a pesar de que en el nivel psicológico nuestros dolores y ansiedades son difíciles, en el nivel adicional son nuestro tesoro. No tenemos ningún tesoro más rico que estos, no tenemos un suelo más rico que la vida que estamos viviendo ahora.''