Voces 6: Voces del Trascender
Traducido por Carmen Zavala
Ana visita a la filó-sofa Linda en su casa. Le quiere consultar sobre un asunto que la tiene preocupada.
''Hacia afuera,'' explica Ana, ''todo pareciera estar bien conmigo. Tengo un buen trabajo y un grupo de amigos, y me llevo bien con mi nuevo enamorado. Pero siento una cierta molestia, un aburrimiento. A veces siento que ya he visto todo lo que puede ser visto.''
En la conversación que sigue, Ana describe una serie de ejemplos de su experiencia de molestia. Linda señala que hay un cierto patrón en esa experiencia, y discuten el sentido de ese patrón. Al final de la reunión Ana empieza a entender por qué tiene un montón de energías para empezar nuevos proyectos, pero rápidamente después pierde el interés.
Unos días después Ana regresa donde Linda ''He estado pensando sobre lo que dijimos. Ahora me doy cuenta de que estoy entrampada en una 'teoría' bastante cerrada sobre cómo es que debiera ser la vida. No hay lugar en mi mundo para un progreso gradual, un desarrollo lento, proyectos de largo plazo - todo tiene que ser novedoso y excitante. Pero ¿qué puedo hacer? No puedo cambiar repentinamente. No soy un pedazo de plastelina. No puedo decidir que a partir de ahora empezaré a disfrutar de la rutina.''
''Ana, hasta ahora hemos estado hablando de tu vida, sobre tu 'teoría' del mundo. Podríamos continuar explorando todo eso. Hay mucho más que descubrir y mucho más que decir y, a lo mejor, se abran nuevas puertas. Pero sugiero que emprendamos una nueva dirección. Olvidémonos de tus problemas y de tu aburrimiento. Dejemos de lado tu mundo y discutamos otra cosa.''
''¿Cómo qué?''
''Cualquier tema filosófico, no importa realmente cuál. Pero esta mañana escribí algo sobre trascender - sobre ir más allá de nosotros mismos. ¿Quieres hablar sobre eso?''
''Pero nunca he pensado en mi misma en términos de trascendencia. Ese tema no está conectado a ninguno de mis intereses.''
''Muy bien Ana. Si queremos hacer filo-sofía, no deberíamos preocuparnos demasiado de nuestros problemas personales. Ese es uno de los males de la cultura psicológica: Estamos demasiado preocupados de nosotros mismos, de nuestras preocupaciones, de nuestras ansiedades, penas y satisfacciones. Si queremos crecer filo-sóficamente tenemos que mirar más allá de nuestros asuntos y necesidades personales. Tenemos que crecer más allá de nosotros mismos.''
''Pero Linda ¿cómo es que esta discusión sobre el trascender podría llegar a ser significativa, si es tan ajena a mi vida.''
''Un encuentro con nuevas voces - no importa sobre qué tema - nos lleva más allá de los perímetros de nuestras vidas. Cuando una nueva comprensión toca nuestro ser, nos enseña cómo escuchar más allá de nuestro yo acostumbrado. El momento de una nueva comprensión, cuando una realización despierta todo nuestro ser, es un momento precioso: Es la experiencia de ir más allá de nuestros estrechos límites, de ser más que nosotros mismos. Nos enseña cómo estar en contacto con una realidad más grande.''
''¿Entonces es esto lo que la filo-sofía trata de hacer?''
''Sí,'' dice Linda. ''Esto es para mí el corazón de la filo-sofía: Abrir dentro de mí un nuevo espacio, más amplio que el perímetro habitual de mi vida. Si aprendo cómo escuchar las voces de la realidad, más allá de los patrones usuales de pensamiento y de comportamiento, se abrirá un nuevo mundo para mí, una nueva dimensión de sentido y entendimiento. Filo-sofar es explorar esa dimensión diferente.''
''Entonces para qué discutimos los textos filosóficos de la tradición?''
''Los textos de la tradición de los buenos filósofos nos ayudan a aprender los lenguajes de voces nuevas. Discutirlas es como un ejercicio de escuchar y entender. Claro que este tipo de discusión es muy teórico, pero nos prepara para el verdadero diálogo, para el encuentro vivo. Empecemos pues la clase de lenguaje de hoy día: los lenguajes de la trascendencia.''
MISTICISMO HEJALOT - UN VIAJE CELESTIAL
Literalmente, trascender (o ir más allá) significa elevarse por encima del plano de existencia hacia un nivel superior de la realidad. Esto implica que hay un nivel de realidad que está por encima de la realidad material.
Algunos místicos hablan de trascendencia en este sentido literal: Trascender es elevarse a un mundo superior. Un ejemplo son los libros enigmáticos del misticismo del Hejalot judío, escrito hace unos 2000 años (mucho antes de la Cábala judía), que describe unos viajes fantásticos hacia el cielo. El místico asciende a los siete palacios celestiales, donde ve grandes maravillas tales como ángeles, palacios, criaturas divinas y el trono divino. (Todo esto pueda que sean metáforas, es difícil saber qué es lo que los autores desconocidos de los libros del Hejalot tuvieron en mente).
PLOTINO -IR MÁS ALLÁ A TRAVÉS DE LA CONTEMPLACIÓN
Es posible, sin embargo, creer en la posibilidad de elevarse a niveles más altos de la realidad sin creer en viajes místicos a otros mundos. Plotino, el filósofo y místico del siglo III, sostenía que la realidad es una serie de emanaciones, de la más perfecta a la menos perfecta: El nivel más alto de realidad es el Uno - una unidad más allá de distinciones, divisiones y del cambio. Del Uno emana el siguiente nivel de realidad llamado el intelecto (Nous). Del intelecto emana el alma y del alma emana la naturaleza, que incluye nuestros cuerpos y el resto del mundo material.
Toda creación, incluyendo el alma humana, aspira a retornar a su fuente. La parte superior de nuestra alma, por eso, está constantemente volcada hacia el intelecto y el uno. Pero la parte inferior de nuestra alma olvida su fuente y anda preocupada en cosas materiales, tales como los placeres del cuerpo, el dinero, la comida y la fama.
Es por eso que muchas veces nos identificamos con nuestros deseos más bajos, y olvidamos nuestra fuente más alta y nuestra aspiración verdadera. Pero también somos capaces de identificarnos con las partes superiores del alma. A través de la contemplación podemos volver a nuestra fuente y alcanzar la unión con el intelecto, y a través de éste con el Uno. El alumno de Plotino, Porfirio, refiere que Plotino alcanzó una tal unión cuatro veces a lo largo de los años que permaneció con él.
Si ponemos de lado los detalles del complejo sistema metafísico de Plotino, la idea básica es que podemos ir más allá de nuestros asuntos cotidianos y dirigirnos hacia una realidad más plena, más fundamental, más perfecta. Este ir-más-allá no significa que literalmente vayamos de un lugar a otro, sino que más bien nos identificamos con nuestra verdadera naturaleza y nuestro verdadero deseo, y nos conectamos a una realidad superior a través de la contemplación.
PAUL TILLICH - LOS SÍMBOLOS QUE NOS CONDUCEN A UN MÁS ALLÁ
Para el teólogo alemán del siglo XX, Paul Tillich, lo 'más allá' no puede ser captado en una descripción o teoría. Esto plantea una pregunta: ¿Cómo sería posible relacionarse con una realidad así?
Tillich contesta en forma de 'símbolos': Los símbolos pueden apuntar a realidades que están más allá de nuestro conocimiento descriptivo. Por ejemplo, un símbolo religioso como Jesús en la cruz solo es un símbolo- no hay un Jesús en la cruz en el cielo - pero este símbolo nos conduce hacia una realidad divina que no puede ser descrita en palabras o imágenes. Análogamente la bandera nacional apunta al poder y la dignidad del país. Los poemas y la imaginación poética apuntan hacia aspectos de la naturaleza que no pueden ser objetivados.
Los símbolos deberían distinguirse de las señales. Una señal de tránsito, por ejemplo, es un objeto de metal que apunta a otra cosa, como por ejemplo un hospital que esta cerca, o a la orden de parar. Una señal, al igual que un símbolo, indica algo más allá de sí mismo. Pero mientras que una señal funciona como una convención social arbitraria (el ministerio de transportes decidió lo que una señal significa), el símbolo no depende de una convención. Tiene una vida propia en nuestros corazones y vidas. Por ejemplo, no podemos reemplazar arbitrariamente una misa cristiana con una fiesta bailable y suponer que el nuevo ritual signifique la misma cosa.
Esto es porque la señal es externa al objeto al que apunta. Un símbolo, por otra parte, no puede ser separado de la realidad a la que apunta. Un símbolo es parte de esa realidad. La bandera nacional no solo indica el orgullo de un país, también es parte de él.
Más importante aún, un símbolo nos abre realidades que no podemos experimentar de ninguna otra manera. En cambio abre nuestro ser interior a esas otras realidades. En este doble sentido, un símbolo abre una puerta entre nosotros y realidades que están más allá de los límites de nuestro conocimiento. Nos permite participar en ellas y experimentarlas.
KARL JASPERS - TRANSCENDER A TRAVÉS DE MI MODO DE SER
La idea de trascender (lo 'más allá') juega un papel central en los escritos de Karl Jaspers, el filósofo existencialista alemán y psicólogo. De acuerdo a él, en la vida cotidiana nos experimentamos como viviendo en un mundo objetivo - un mundo de piedras, árboles y estrellas. Pero también encontramos pistas - o lo que Jaspers denomina 'claves' - que apuntan hacia lo que queda más allá de la realidad objetiva y más allá de los límites del conocimiento humano.
Encontramos estas claves en las experiencias cotidianas, en la naturaleza, en la comunicación con otros, en religión, en arte y filosofía. No hay una técnica o método que produce estas experiencias. Las recibimos como un regalo. Cuando las contemplamos, percibimos la sensación de los límites de nuestro conocimiento. Las claves entonces traen la realidad trascendente a nuestras mentes y nos ponen en contacto con ella. Sin embargo, las claves no nos pueden dar un conocimiento positivo sobre lo 'más allá'. La trascendencia no es una realidad objetiva que pueda ser captada por descripciones objetivas y teorías.
Por esta razón, leer una clave no es como mirar un objeto que está fuera de mí y que es independiente de mí. El modelo sujeto-objeto no puede ser aplicado a la realidad trascendente, porque la clara distinción entre los dos no se sostiene. Solo puedo leer una clave a través de mi propia forma de ser, a través de mis esfuerzos para alcanzarla. Sólo puedo leerla llegando a ser mi verdadero yo (o lo que Jaspers llama 'existenz'), a través de mi relación auténtica hacia mí mismo y hacia la vida. Conectarse con lo 'más allá' a través de claves, por lo tanto, es una acción interior. No puede ser verificado ni transmitido de manera objetiva o generalizada.
NIETZSCHE - SUPERÁNDOME A MÍ MISMO
Friedrich Nietzsche, el filósofo del siglo XIX, niega la existencia de una realidad trascendente o divina que está más allá del mundo material. Sin embargo, la idea de trascender juega un papel importante, en su filosofía - en la forma de una auto-trascendencia, trascendencia del yo o auto-superación- significa ir más allá de mi naturaleza y crear mi yo, mis valores, mi vida.
Para Nietzsche, nuestro yo natural son materiales en bruto: necesidades caóticas e impulsos y deseos. Nuestro reto en la vida es ir más allá de este material primario moldeándolo, configurándolo, dándole forma. En este sentido somos los creadores artísticos de nuestras propias vidas, pero también somos la creación misma.
Tenemos entonces que nuestra tarea es de superarnos y ser una auto-creación, o un 'super-hombre'. En efecto, la vida noble- la vida del superhombre - es un proceso constante de superación apasionada e intensa. Tal como Nietzsche dice en Así habló Zarathustra, el hombre es una soga sobre el abismo, un constante cruzarlo.
Este proceso es extremadamente difícil. La gente muchas veces es demasiado débil, floja y conformista para esta peligrosa e intensa lucha por auto-superarse. Muchas veces optamos por el confort y la seguridad y queremos ser como otros. En ese sentido, el superhombre no solo supera sus energías naturales animales, sino también al animal-manada en él, al 'carnero' que quiere seguir a la manada.
***
''¡Qué aproximaciones tan diferentes!'' señala Ana. ''Pero también hay una similitud: Todos estos pensadores están insatisfechos con la vida común y corriente. Quieren algo superior, algo más real.''
''Un punto interesante, Ana. Y lo buscan de diferentes maneras: a través de viajes místicos, a través de la contemplación, a través de símbolos, siendo auténticos, superando mis bajas pasiones y necesidades.''
Linda y Ana discuten sobre esto algunos minutos. Luego Linda dice, ''Hasta ahora, Ana, hemos estado pensando sobre estos textos desde la perspectiva de nuestros conceptos y opiniones comunes. Este modo de pensar está bien, pero tiene sus limitaciones. Solo expresa un modo de entender, una 'voz' específica. Hay otros modos de entender, basados en diferentes conceptos, diferentes presupuestos, diferentes conexiones lógicas.''
''Pero Linda, no puedo pensar en ningunas otras 'voces' en mí, excepto por mi modo común de pensar y comprender.''
''Tienes razón, Ana. Normalmente, estamos tan inmersos en nuestras actitudes familiares que no somos concientes de otras fuentes de comprensión, otras fuentes de 'voces', otras 'voces' de la realidad. No es fácil conectarse a esas otras fuentes. Nuestros patrones cotidianos de pensamientos y emociones las ignoran o reprimen. El resultado es que nos identificamos con nuestra 'voz' común, con nuestro modo común de comprender. Invitemos hoy a otras 'voces' a entrar en nosotros. Dejemos que se abra dentro de nosotros un espacio interior y dejemos que hablen en nosotros.''
''Estás hablando de meditación?''
''Estoy hablando de manera más general de contemplación filosófica. Contemplación filosófica significa que escuchamos otras 'voces', otras diferentes que las comunes que ya conocemos de la vida cotidiana. Un modo de hacerlo es usando un texto que nos toca. Hay algo que te tocó emocionalmente de estas cinco aproximaciones acerca del trascender?''
''Sí, la idea de Jaspers de que me puedo conectar con algo más allá de mí mismo solo cuando soy yo mismo. No estoy segura de por qué esta idea me conmovió, ya que no creo en Dios. Su 'más allá' no es mi 'más allá'.''
''Bien. Leamos unos cuantos párrafos de Jaspers e invitemos a entrar en nosotros una forma de comprensión distinta. Quiero enseñarte una meditación de texto, que está basada en una técnica ancestral llamada Lectio Divina. Hoy haremos la versión más simple. En otro momento te enseñaré maneras más complejas de hacerlo.''
Ahora Linda instruye a Ana a calmar su mente. Luego le da una cita de Jaspers y le pide que lea el texto muy despacio. ''Cuando leas, abre un espacio dentro de ti para que el texto hable. Trata de entenderlo, pero no impongas tus ideas sobre él. Haz a un lado tus ideas y opiniones, y simplemente escucha qué es lo que esas palabras te dicen.''
Ana lee muy lentamente y en voz muy baja, casi susurrando:
Leer claves es tan distinto a comprender a un ser independiente de mí, que es casi imposible a menos de que
sea yo mismo... En mis acciones, de resistencia, éxito, fracaso y de pérdida... Tengo las experiencias en las que
escucho la clave. Qué sucede, y qué hago en ella, es como pregunta y respuesta. Me entero de lo que me
pasa, al reaccionar con respecto a ello. Mi lucha conmigo mismo y con las cosa, es una lucha por la
trascendencia... Lo que capto al leer claves de trascendencia es así un ser al que escucho al LUCHAR por él.
Efectivamente solo con el ser trascendente es que tengo la sensación de ser de verdad; solo allí encuentro la
paz. Pero siempre estoy de vuelta en una lucha sin descanso, estoy abandonado como alguien perdido; me
pierdo cuando pierdo el contacto con el ser.''
(PHILOSOPHY, Volume 3, Springer-Verlag 1956, pp. 131-133).
''Es suficiente, Ana. ¿Alguna parte del texto te conmovió?''
''Sí, la parte que dice: 'Efectivamente solo con el ser trascendente es que tengo la sensación de ser de verdad; solo allí encuentro la paz.' Sentí que me decía que solo soy yo misma cuando estoy más allá de mí misma. Cuando estoy entrampada en mi estrecho yo, cuando estoy ocupada con mis asuntos personales, no soy realmente yo misma. Tal vez esto no sea lo que Jaspers quiso decir, pero es lo que las palabras me dicen a mí.''
''Bien. Ahora concéntrate en este parágrafo, y deja que el texto hable dentro de ti. Léelo varias veces y simplemente escucha interiormente la 'voz' que te está hablando. También puedes hacer preguntas si quieres.''
Ana lee lentamente tres a cuatro veces. Después de un rato Linda pregunta, ''¿Puedes recordar momentos en el pasado en los que esta 'voz' habló dentro de ti?''
''Sí, la semana pasada, en medio de un día ocupadísimo. Fue al final del semestre y tenía unos exámenes muy importantes. Estudiaba desde la mañana hasta la medianoche y estaba bajo mucha presión, pero también muerta de aburrimiento. Ya no podía aguantarlo más. Y entonces miré hacia afuera por mi ventana y vi un pajarito en un árbol. Y de repente sentí que la vida es mucho más que mis exámenes, mucho más amplia que mi aburrimiento - que la vida no sólo me incluye a mí, sino también a ese pájaro, y al árbol, y a todos los pájaros en esta ciudad, a todos los árboles del mundo. Me di cuenta de que solo soy un pequeño átomo en un océano inmenso. Sentí una gran paz. Mi ansiedad y mi aburrimiento ya no eran el centro del universo. Regresé a mis libros y el resto del día continué estudiando, pero sin presión. No puedo explicarlo. Sentí como si ya no fuera solo Ana. Yo era más que Ana, estaba con el mundo entero y, sin embargo, era sin duda yo misma.''
''Esa es una voz muy bonita, Ana. Explorémosla juntos.''
''¿Quieres decir analizarla?''
''Más tarde Ana. Primero sugiero que la ''escuches'' un poco más. Invítala a hablar dentro de ti. Haz a un lado la Ana de todos los días, tu modo de comprensión cotidiano, y deja que esta otra 'voz' hable. ¿Puedes conectarte con ella?''
''Sí, creo que sí puedo.''
''Bien, entonces mantente conectada y hablemos de ti, de tu aburrimiento, de la vida en general. Veamos qué es lo que esa otra Ana tiene que decir.''
Luego Linda y Ana analizan esa nueva voz, sus presupuestos, su lógica interna, su lenguaje. En una reunión posterior Ana regresará a esa voz y a lo mejor encuentre otras voces más.
Linda explica que en la práctica filosófica no basta con explorar nuestros patrones de comprensión existentes, porque también queremos ir más allá de ellos hacia horizontes más grandes. No es suficiente escuchar la 'voz' de nuestro pequeño perímetro, también queremos abrirnos a otras voces de la realidad humana.
''Hay un punto en el que ya no eres simplemente tu 'voz' usual. Los muros de tu estrecho mundo se desmoronan y fuentes dormidas de nuevas voces despiertan. Llegar a este punto de quiebre no es solo un asunto de hablar y analizar. Es un asunto de modo de ser. Por eso es que filo-sofía no es simplemente filosofía. Las voces son mucho más que ideas, porque también vienen de fuentes de vida que las animan. Por eso, invitar a una nueva voz a entrar dentro de ti es mucho más que teorizar. Es abrir un espacio dentro de ti, prestando atención a nuevas experiencias y a nuevas voces, recibiéndolas y asumiéndolas.
''Ese es el punto de la ruptura: Ya no perteneces a una voz específica, porque estás con todas las voces de la realidad. Tu psicología puede ser que continúe funcionado con los mismos viejos patrones, pero tu comprensión ahora está abierta a muchas fuentes de comprensión, de vida, plenitud. Este es el punto de Sofía.''